jueves, 7 de febrero de 2013

Concesión de asilo a afgano gay sienta importante precedente en Dinamarca


En enero de 2013, por primera vez, la Junta de Refugiados concedió asilo a un hombre homosexual, Kåre Traberg Smidt, debido al riesgo de persecución a su sexualidad plantea si él vuelve a casa
Según el abogado que acompañó el caso, la decisión de esta semana fue un fallo que sienta precedentes para los solicitantes de asilo homosexuales que corren el riesgo de persecución si regresan a casa, sin embargo tienen que ser capaces de demostrar que en realidad han experimentado problemas.
De acuerdo con Eva Singer, del Consejo Danés para los Refugiados (DRC), la decisión indica que los daneses están empezando a cambiar su perspectiva. Según informa http://cphpost.dk/news/national/asylum-gay-afghan-man-sets-precedent
Históricamente, la Junta ha argumentado que los individuos deben ocultar su sexualidad o religión, si es controvertido en su país de origen. Pero con la decisión de esta semana, la junta parece haber cambiado su perspectiva y reconoce que puede ser demasiado, pedir a alguien que oculte los aspectos centrales de su personalidad para no ser atacado. 
Según Traberg Smidt, esta sentencia podría facilitar el conseguir asilo a la mujer transexual guatemalteca Fernanda Milán (en la foto), cuya deportación fue detenida en el último momento el pasado mes de septiembre.
Cabe destacar que mientras estaba en Dinamarca, Milán fue violada en el Centro de Asilo Sandholm, un centro gestionado por la Cruz Roja Danesa.

jueves, 17 de enero de 2013

Seis años de asilo o sobre cómo ser feliz a pesar de las circunstancias


Por Manuel Antonio Velandia Mora

España, enero 17 de 2013

No estaba en mis metas viajar para estudiar, hacía mis trámites para realizar un doctorado en Salud pública en la UN Bogotá cuando vino la amenaza de muerte a mi familia. No estaba buscando el amor, tenía una pareja constituida cuatro meses atrás. No estaba buscando mejorar la economía, era asesor del DANE, maestro universitario y hacía alguna que otra consultoría internacional. No estaba en mis metas viajar, ya había conocido 38 países y pronto viajaría al 39. No estaba buscando mejorar mi calidad de vida, esta era buena. No estaba buscando la felicidad, era feliz; tenía lo que quería, trabajaba en lo que me hacía sentir satisfecho conmigo mismo, tenía el amor y a mi familia cerca.

Pensar en ser refugiado político, en buscar el asilo no fue algo que yo tuviera en mente, es algo que llega de improviso cuando los que te aconsejan te dicen que es la mejor alternativa. La primera en proponérmelo fue Piedad Córdoba, me dijo que a mi podrían protegerme pero que a mi familia no, que podrían asesinar a algún familiar cercano y ella lo sabía por experiencia propia. Luego por recomendación de Gloria Inés Flórez Scheneider (en ese entonces mi alumna en Sociología) llegué al Programa No Gubernamental de Protección a Defensores y Líderes Sociales en Colombia, allí me brindaron apoyo emocional y reflexioné por primera vez sobre la búsqueda del asilo como opción real; ellos avalaron mi decisión y me apoyaron económicamente para mi sostenimiento en los tres primeros meses de vida en España.

En la búsqueda de alternativas se pensó que la mejor opción era solicitar el asilo estando ya en España; debí solicitar la entrada a una universidad como estudiante de un doctorado, gracias a la vida me respondieron positivamente muy pronto. Por ser época de fin de año era imposible obtener rápidamente la visa, así que decidí no comentar nada a mi familia hasta cuando fuera seguro el viaje y pasar esas fechas tradicionales en familia, solo mi ex-mi-amor Ricardo Molano, mi novio John Cárdenas y una gran amiga y cómplice (Yolanda) sabían la verdad.

Aterricé en España en las últimas horas del 17 de enero, sin maletas, las habían refundido en el aeropuerto en los Estados Unidos, en donde hice una escala de cuatro horas; solo traía conmigo una mochila y en ella la cámara fotográfica, el computador portátil y algunas otras bobadas. De Madrid viajé directo a San Sebastián, caía la nieve cuando llegué  a la ciudad luego de seis horas de viaje en bus, eran casi las nueve de la noche del 18 de enero. Caminé unas diez calles hasta la que sería mi vivienda; al día siguiente me encontré con el Maestro Orcasitas quien me acogió en su apartamento y quien informó dos días después que el lunes 22 ya debería estar en clase en la Universidad.

Luego de dormir toda la noche y buena parte del día me encontré con dos chicas colombianas; la una, Martha, era una monja que había estudiado conmigo en la Javeriana, la otra, Teresa, era amiga de Martha y también estudiaban en la Universidad del País Vasco, en el mismo doctorado al que yo estaba inscrito pero iban un año delante de mí. Ellas me consiguieron un abrigo prestado y yo debía gastarme mis primeros ahorros en comprarme zapatos y ropa para el invierno; era muy preocupante tener que invertir en esas cosas pues mis ahorros empezaron a volar tres veces más rápido que lo que hubiera sido en Colombia, aquí la vida es mucho más costosa.

El estudio me ocupó todo el tiempo, los cursos se habían iniciado en Octubre y ya habían terminado dos y uno tercero estaba en camino, así que debí ponerme al día. Era una ventaja tener tantas ocupaciones pues no tenía tiempo para entrar en crisis, pero cuando alguien me preguntaba por qué había decidido venir a España a estudiar, siempre terminaba llorando mientras daba la respuesta.

Un mes después de mi llegada presenté mi caso de asilo en san Sebastián (Donostia en euskera). Me asignaron una abogada de oficio que resultó ser muy eficiente. El problema fue que la manera en que ella relataba lo que yo le había informado sobre mi caso me sonaba tan grave, que yo mismo me sentía en terapia y no en asesoría jurídica. Antes hablé en Bilbao (a una hora en Bus de Donostia) con CEAR la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, buscando acompañamiento para el caso y algún tipo de ayuda económica, pero debí desistir de encontrar apoyo de esa índole, pues la alternativa era irme a vivir a otra ciudad, compartir hacinamiento con personas provenientes de África con quienes por las diferencias lingüísticas sería difícil comunicarme y abandonar los estudios, que era lo único que me mantenía ocupado, además dicha alternativa era solo por tres meses prorrogables a seis.

Aun me duele cuando leo a personas que creen que uno por solicitar asilo se vuelve millonario, cuando sé de personas que deben vivir de las ayudas de Cáritas u otras entidades para poder comer o vestirse.

Rápidamente fui a Gehitu la organización LGTB de San Sebastián, allí me hice voluntario y les pedía abalar mi caso. No encontré mucho apoyo emocional, es verdad, pero lo entiendo, ellos pensaron en otros tipos de apoyo pero yo no necesitaba que recolectaran ropa, ni tampoco estaba tan mal económicamente como para que recogieran comida para mí. De todas formas sentirme miembro de una asociación LGBT fue un gran paso pues allí encontré amigas de verdad, gente con quien hablar, actividades culturales que me interesaban y me hacían más llevadera mi soledad.

En menos de un mes aceptaron mi caso para estudio de asilo, que fue presentado con acompañamiento de la Cruz Roja, CEAR y Gehitu; me dieron permiso de trabajo, algo que no es frecuente pues solo lo dan a los seis meses de estar en proceso; este documento me permitía vivir tranquilamente en España. Luego debí renovarlo cada seis meses, por tres años, hasta que me dieron el documento del asilo, el 07/04/10.

Los seis primeros meses pasaron rápidamente y en vacaciones de verano decidí en diálogo con mi hermana Ana Luisa, buscar ingreso en la Universidad de Alicante (UA) en un doctorado relacionado con salud que para mí resultaba mucho más interesante, pues yo ya tenía un máster en educación. Me aceptaron fácilmente y pude matricularme con la beca que me dio ella, para pagar el primer año. Como en la EHU Euskal Herriko Unibertsitateko (Universidad del País Vasco) ya pasaba al primer año de investigación y a terminar mi tesina pensé en vivir en Alicante.

En la vida todo va enlazado

La FELGTB, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de España organizaba con motivo del Día del orgullo un encuentro sobre la situación de los LGTB en Latinoamérica, así que me comuniqué con ellos quienes me informaron  que una chica colombiana lesbiana hablaría por Colombia. Le envié a Adriana Rodríguez un email, pocos minutos después ya estábamos hablando telefónicamente; coincidencialmente ella me estaba usando como fuente para su presentación.

No conocimos personalmente en Madrid en dicho evento. Allí me invitó a visitarla a su casa y quedarme unos días. Acepté la invitación buscando que coincidiera el viaje con la matricula en la UA. Ya en su casa, conocí a Angie Simonis, su esposa; ella dirigía DecideT Asociación de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transexuales de Alicante. En la visita convinimos en que al iniciar los estudios en la UA yo viviría con ellas, en un pueblito: La Vila Joiosa, mientras conseguía vivienda en Alicante.

Fueron cinco maravillosos meses acompañado día a día por Adriana y Angie, meses  en los que pasé de ser voluntario a coordinar la asociación y también obtuve mi primer trabajo con la FELGTB/Ministerio de Sanidad en prevención del VIH/sida con hombres trabajadores sexuales. Me pidieron quitar elementos a mi hoja de vida, pues por mi currículo deberían pagarme más. No fue un inconveniente hacerlo pues yo necesitaba trabajar y no tenía ni título profesional homologado ni experiencia de trabajo certificada en España, así que como persona que solo podía demostrar que sabe leer y escribir en Español y sin nada válido en este país para poner en el currículo, encontrar ese trabajo fue todo un logro.

Luego de trabajar con los chicos, obtuve otro contrato para hacerlo con chicas trans quienes también eran trabajadoras sexuales.

Mi vida transcurría entre San Sebastián y Alicante, realmente tenía vivienda en las dos ciudades y me hice muchos viajes de 10 horas en bus en cada trayecto, pronto aprendí a dormir sentado con la misma calidad con que lo hacía acostado; exceptuando la parada obligatoria de media hora en el parador turístico, en el que me bajaba para estirar las piernas.

Mi salario se iba en pagar viviendas, transporte intermunicipal y en comida; y mis ahorros seguían acortándose, pero por suerte con menos prisa que antes. Desde hace algo más de dos años vivo definitivamente en Alicante y solo viajo a Donostia de manera ocasional.

Terminé y defendí mi tesina en Intervención psicopedagógica en la EHU; luego realicé la tesina en Enfermería y cultura de los cuidados en la UA, lo hice con el apoyo de la beca del CEM Centro de Estudios sobre la Mujer de la UA, la cual gané en concurso en el que obtuve la mayor puntuación; en esta universidad  me matriculé para homologar sociología mientras hacia la investigación para mi tesis doctoral, fue un año de clase continua con estudiantes de primero, tercero y cuarto año, la ventaja fue que nueve de 10 maestros me eximieron de presentar examen.

Uno de ellos me ofreció una beca para hacer un máster en Gestión de las políticas públicas e Interculturalidad, la que acepté inmediatamente; así que en un mismo momento hacía tres tesis: dos doctorales y una de maestría, primero obtuve el doctorado en Alicante, luego el máster en la misma universidad. En horarios nocturnos, debido a los cambios de horario, daba clases virtuales los fines de semana en la Universidad Cooperativa de Colombia.

Actualmente como solo tengo algunas clases y escribo mi tesis de la EHU, he tenido tiempo para dedicarme al estudio de la fotografía, el photoshop y la edición de vídeo  He estudiado con grandes fotógrafos como Mira Bernabeu y Hannah Kolins, he tomado cursos con importantes maestros del arte y la producción de exposiciones; he realizado dos exposiciones de fotografía. Por otra parte, sigo con mis escritos semanales para la Revista Semana en Colombia.

Aquí he hecho radio (incluso para una emisora virtual en Argentina) y aparecido en algunos programas de TVE, también en los más importantes periódicos españoles como entrevistado o como autor de artículos enviados desde DecideT y en una entrevista en la revista Interviú.

Mi vida no ha tenido una gran ruptura con lo que hacía en Colombia, bueno durante los cuatro primeros años no pude salir de España y trabajar en Consultaría internacional pero aun así pude presentarme en congresos internacionales de manera virtual; ahora ya puedo viajar y lo he hecho; tengo una pareja con quien comparto muchos intereses (JC); he recibido la visita de dos hermanas y un hermano, también sobrinas (Nata y vero), una cuñada, Stellita, quien además se preocupa permanentemente por mi bienestar, y un cuñado (Juan); me han visitado amigos y amigas colombianos (Bunkerglo, Alvaro, Andrés Alberto y su marido Felipe, Andrecito, Gustavo, Edisson, Jhon en Cullera, Nancy Quintero y su hija Camila Galindo quienes me trajeron mi olla de hierro para hacer el arroz ¡con lo que pesa!), un ex-mi-amor (Molano) y tengo muy buenas amigos y amigas españolas, de algunos de ellos soy su "coach", otros fueron compañeros de clase y otros más, mis maestros y directores.

Para ser honesto he de decir que he descubierto que muchos que se decían mis amigos, realmente han desaparecido del mapa e incluso ni responden a mi saludo virtual; y que también otros y otras a quienes pensaba lejanos han resultado ser más cercanos y solidarios de lo que yo hubiera podido esperar. El Twitter y Facebook se han convertido en herramientas imprescindibles en la cotidianidad de los escritos y afectos.

Mi economía es de sobrevivencia, ya casi no tengo ahorros, pero Yufro, Ana Luisa y Tita han estado ahí cada vez que ha sido necesario y cuando no, también, porque con sus regalos y afectos he mejorado mi calidad de vida y podido hacer cosas que me gustan; son seis años de muchas salidas y muy pocas entradas, pero soy feliz, todos los días me siento alegre de vivir frente al mar, de ver por mi ventana los amaneceres y atardeceres, aún no he podido acostumbrarme a que estar en el Mediterráneo no es estar en vacaciones, pero aun así, esa idea de descaso me llena.

Nunca antes había hablado tanto con mi familia, no he dejado de opinar sobre lo que pasa en Colombia y espero poder integrarme fácilmente cuando regrese, por ahora no puede ser, aun me esperan algo más de dos años de asilo.

El asilo: un hecho político

En varias oportunidades me sugirieron que mejor pidiera la nacionalidad por arraigo, pero obtener el asilo era un logro político, una manera de demostrar que en Colombia se vulneran los derechos humanos y sexuales a las minorías sexuales, un reconocimiento, que al concederme el asilo, hace España  de dicha vulneración.

Yo no estoy en España por decisión propia sino por presión de algún o algunos miembros de los grupos paramilitares.

No puedo negar que de alguna forma esto ha mejorado mi vida o por lo menos mi currículo, pero yo no decidí venir a estudiar, a mí me tocó salir del país, por eso aun dudo sobre si ya es el momento de regresar; sé que las amenazas a otros líderes siguen siendo un hecho cotidiano, porque aún no hay plenos derechos y la iglesia y la extrema derecha nos siguen pensando sus enemigos y nos siguen teniendo en su mira por autorizarnos a opinar y si hay algo que tengo claro, es que no puedo permitirme callar.

Las heridas emocionales no se curan fácilmente, aun lloro al ver fotos, leer textos u oír a amigos y familiares, pero igualmente me agrada reconocerme emocional, pensarme útil en la lucha por los derechos, tal vez por ello ese reconocimiento que me hizo la Mesa LGBTG de Bogotá con el “Galardón León Zuleta por la Diversidad sexual y de género, 2010. Mención especial a la militancia” es un permanente llamado de atención a que la vida sigue y la lucha no para con lograr el derecho al matrimonio, porque aun pudiéndonos casar la cultura no cambiará por el cambio de la norma y entonces deberemos buscar alcanzar una plena consolidación social como sujetos de derechos, ciudadanos y personas.

viernes, 4 de enero de 2013

Activista gay hondureño solicita asilo político en España


Patrick Pavón (23 años) , miembro de la organización hondureña LGTB Arco Iris, ha pedido el asilo político en España el 29 de mayo de 2012.

Lea texto completo aquí

El Tribunal Supremo deniega el asilo a un iraní homosexual

La sala de lo contencioso-administrativo considera que no ha conseguido demostrar que fuera perseguido en su país por su orientación sexual.

El Tribunal Supremo ha confirmado la decisión del Ministerio del Interior que no concedió el asilo a un ciudadano iraní que aseguraba que había sido perseguido en su país por su condición de homosexual. La sala de lo contencioso-administrativo sostiene que no se aprecian temores fundados de persecución por las contradicciones de sus declaraciones.

Lea texto completo en: http://www.cadenaser.com/espana/articulo/tribunal-supremo-deniega-asilo-irani-homosexual/csrcsrpor/20120423csrcsrnac_2/Tes 

Activista ruso pide asilo político en España por orientación sexual

Alexei Kiselev había sido detenido a raíz de su participación en protestas a favor de los derechos de los homosexuales y en denuncia de las irregularidades de las elecciones de diciembre de 2011.
lea texto completo en: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/07/31/actualidad/1343736088_498695.html

Una pareja homosexual italiana pide asilo en España


Dos hombres italianos llevan en huelga de hambre 31 días para protestar contra la falta de derechos que sufre el colectivo homosexual en su país. 
Lea texto completo aquí

martes, 2 de octubre de 2012

Los derechos, ante la deportación en USA, de parejas del mismo sexo cuando una de ellas es inmigrante



Una nueva interpretación de las leyes de deportación en los Estados Unidos de Norteamérica da pie a que en el caso de parejas del mismo sexo legalmente constituidas en que una de los/las miembros es un inmigrante en situación irregular que esté en proceso de deportación puedan apoyarse en su matrimonio como argumento para que la persona no sea deportada.

El presente post se basa en el escrito de María Rodríguez publicado en la Guía de About.com, a dicho escrito le he hecho una mínimas modificaciones.

En los últimos años, los casos de deportación de inmigrantes cuya permanencia no cumple con los requisitos legales exigidos en USA y que no poseen un récord criminal se han convertido en una práctica habitual que ha sido protestada por numerosas organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes.

En respuesta a estas protestas, el Gobierno de Estados Unidos de Norteamérica ha autorizado al Departamento de Seguridad Interna y al Servicio de Inmigración a evaluar caso por caso los procesos de deportación y a paralizar la expulsión del país de las personas que lleven viviendo aquí cierto tiempo -sin especificar- y tienen un récord penal limpio.

Directrices

Cómo se articulará esta nueva política está todavía pendiente de especificarse. Pero cumplirá como mínimo con las siguientes directrices:
1. Comenzará a aplicarse a los más de 300,000 procesos de deportación pendientes, que serán revisados.
2. Se aplicará a aquellas personas que hayan llegado a Estados Unidos siendo niños.
3. También beneficiará a los familiares directos de personas que sirvan en el Ejército, estén casados con ciudadanos estadounidenses o tengan hijos estadounidenses, como es el caso de todas aquellas personas que tengan al menos un hijo nacido en EEUU.
4. No se descarta que la revisión y paralización de la deportación se aplique a casos no contemplados en los puntos anteriores.

Las parejas del mismo sexo legalmente constituidas

Una novedad es que el concepto de "familia" incluirá a los matrimonios entre personas del mismo sexo que sean legales según las leyes de determinados estados, como por ejemplo Nueva York o Iowa. Por lo tanto, se podrán paralizar las deportaciones de extranjeros en los casos de matrimonios homosexuales, aunque la ley federal no reconoce tales matrimonios.

Requisitos

La condición fundamental para que la deportación pueda ser paralizada en estos supuestos es que el inmigrante indocumentado no haya cometido violaciones repetidas de las leyes inmigratorias, como por ejemplo, regresar a EEUU en varias ocasiones tras haber sido deportado. También es muy importante no haber sido condenado por haber cometido ciertos delitos.
Por último, deberá ser una persona de "buen carácter moral".

Información adicional

Artículos en About.com que pueden ser de su interés

·        Indocumentados

Información complementaria

·        Expulsión inmediata
·        Cómo elegir abogado

martes, 14 de febrero de 2012

La vida simple de un asilado. Parte 2

Sobre la experiencia de vida como refugiado político en España en los últimos cinco años de mi existencia, versa el siguiente post que es continuidad de uno anterior que cuenta los momentos previos a la salida de Colombia, cuyo contenido se denominó  Cinco años no son nada.

No solo fue el peso del conflicto, también las amenazas de muerte que me habían sido hechas y extendidas a mi familia eran los hechos que me obligaban a huir del país. A ello se adicionaba la evidencia de que otras personas cuyas familias habían sido amenazadas sufrieron pérdidas irreparables de personas quienes no tenían alguna relación con sus investigaciones, sus palabras o su experiencia de vida.

El martes 16 de enero de 2007 salí de Bogotá hacia España, luego de una pequeña escala en New York llegué a Madrid. Llegué a San Sebastián el 17, en plena nevada, con mi única riqueza material: la ropa que traía puesta  -que no era propiamente para invierno- y una pequeña maleta de mano con el computador, dos libros, la cámara fotográfica y un cepillo para los dientes. Las maletas se habían refundido en USA y llegaron tres días después.

Me alojé en casa del maestro Orcasitas, quien me ofreció en arriendo su casa además de facilitarme la aceptación en el doctorado en psicopedagogía en la Universidad del País Vasco. La noche de mi arribo habló con migo hasta las tres AM y me propuso ser mi director de tesis. A la mañana siguiente salí para comprar algo que ponerme pues estaba con la misma ropa hacía tres días y lo que llevaba puesto no era suficiente para poder soportar el frío; debía conseguir zapatos resistentes a la humedad que me sirvieran para caminar en la nieve , guantes y un paraguas, también en que escribir. Esa misma noche me informó que debería presentarme a la mañana siguiente a clases.

Llegar directamente a clase fue una maravilla, al estar tan ocupado no tenía mucho tiempo para pensar; al presentarme ante los compañeros, rito que se repetía con cada nuevo docente, siempre sucedía que por más que intentara no hacerlo terminaba llorando al informar que había llegado a España en busca de asilo político. No podía decirlo abiertamente en clase pero realizar el doctorado en Intervención Psicopedagógica no era mi meta cuando salí de Colombia, yo quería salir del país para que mi familia no se viera afectada por las amenazas de muerte y esto no lo sabían; se fueron enterando poco a poco y con más detalles muy recientemente, cuando yo ya estaba bien instalado y la noticia ya no tenía ese peso emocional que la decisión hubiera tenido para ellos.

Cuando informaba que ya tenía un director de tesis esto siempre creaba cierta sorpresa en docentes y especialmente en algunos estudiantes, pues la práctica frecuente es que haya que rogarles un poco para que acepten, pero más se extrañaban cuando les decía que mi tesis era un estudio autobiográfico de mi contribución a la educación sobre la sexualidad a partir de mi experiencia como líder homosexual; tema propuesto por mi director quien ya había paseado por mi currículo antes de mi llegada a España. Era tan insólita esta situación que yo siempre terminaba con mis mejillas coloradas y mi cabeza gacha al tratar de explicar lo que pretendía estudiar.

Decidí dedicarme de lleno al estudio en la medida en que fui afianzando mi interés por el doctorado. Terminé por hacer en vez de un estudio autobiográfico uno autoetnográfico. Esta fue una sabia decisión porque las preguntas ahora se centraban en conocer qué era la autoetnografía y así pasaba de lado la explicación de por qué estudiaba sobre mí mismo.

Para mi solicitud de asilo era importante no solo contar con el aval de organizaciones y personas en Colombia sino también con el de alguna organización en España, fue así como llegué como voluntario aGehitu Asociación LGTB del País Vasco. Mi caso se tramitó inicialmente en la sede de Bilbao de CEAR Comisión Española de Ayuda al Refugiado, allí el 6 de febrero de 2007 la  abogada Suniva Martinez redactó mi solicitud de asilo.

La visita a CEAR fue bastante traumática para mí, no por tener que desplazarme a otra ciudad o por la atención que me brindaron, pues esta fue excelente, sino precisamente por lo que sucedió durante el apoyo. Antes de llegar a CEAR me encontré en la calle con un gato negro muy similar a una de mis gatas que había dejado en Colombia al cuidado de mi ex-mi-amor Ricardo Molano; cuando la vi me emocioné de tal manera que me tuve que sentar en la calle a llorar por varios minutos. Una vez pasada la nostalgia me dirigí a la Comisión cuya sede estaban arreglando, por esa razón Suniva me atendió en la cocina; esto me trajo muchos recuerdos porque este tipo de espacio es considerado por mí, ideal para el apoyo emocional, así que yo había tomado la costumbre de hacerlo mientras tomábamos un café o alguna otra bebida pues sabía que esto facilitaba el dialogo y la entreayuda.

Suniva hizo lo mismo que yo solía hacer, me ofreció una taza de café, que ella misma preparó en una taza china similar a las que yo utilizaba para dicho fin en la cocina de mi casa. El rito fue igual al mío… No pude frenar mi desborde de emocione; saltó el tapón que yo había logrado poner unos minutos antes y me puse a llorar con tal sentimiento y emoción que la chica terminó de ojo húmedo abrazándome. No había llorado tanto ni de tal manera ni siquiera en mi despedida realizada la noche previa a mi viaje o cuando me despedí de mi familia en el aeropuerto. 

CEAR me propuso presentar el caso por medio de la Cruz Roja Española en San Sebastián, siendo yo su primer. Esto era más conveniente porque me evitaba costos y especialmente porque la solicitud debía presentarse en la ciudad en la que está la vivienda.

La Cruz Roja ofrecía algunas ayudas a los refugiados consistentes en techo y comida por seis meses, sin embargo esto implicaba vivir en otra ciudad y hacerlo hacinado junto con otros posibles refugiados en su mayoría africanos llegados en pateras, personas cuyas lenguas me eran desconocidas y cuyas vidas eran bien diferentes a la mía, pues yo había venido por ser un mariquita militante, líder social y político y no presionado por la pobreza absoluta. No acepté dicha ayuda, hacerlo era un inconveniente, especialmente dado que estudiar y estar en una asociación LGTB era, de alguna manera, dar continuidad a mi existencia.

La comisión de Cooperación de Gehitu avaló mi caso y a las 10 de la mañana del 22 de febrero me acompañó junto con Kepa de Cruz Roja, a la Dirección de extranjería e inmigración. Allí Mercedes Calvo Serulla, cuya sensibilidad y tacto me dejaron admirado, fungió de abogada de oficio. Ella oía mi historia y luego la relataba a Ramón Fidalgo, el policía entrevistador; el relato era tan impresionante que cuando yo escuchaba mi caso se me antojaba mucho más grave de lo que a mí mismo me parecía.

El 23 de marzo de 2007 me entregaron mi primer NIE (Número de Identificación de Extranjeros), hecho que llamó la atención de CEAR y Cruz Roja porque tradicionalmente ese primer documento se entrega en promedio hasta seis meses después de solicitar el trámite de asilo y a mí me fue entregado un poco más de un mes después de hecha la solicitud, con una característica adicional: incluía permiso de trabajo. Este era también la confirmación de que mi caso había sido aceptado a trámite. Su validez era de seis meses y debía renovarlo cada vez que se venciera hasta que me concedieran o negaran el asilo.

En junio de ese mismo año mi hermana Ana Luisa me hizo reflexionar sobre el doctorado que estaba realizando, pues aun cuando me hallaba a gusto, mi interés, realmente, era formarme en el campo de la salud. Ella me motivó a presentarme al Doctorado de  Enfermería y Cultura de los cuidados en la Universidad de Alicante. Me aceptaron fácilmente. 

Me trasladé de San Sebastián a vivir a la Vila Joiosa, un pueblo a una hora en tranvía de Alicante. Viví en casa de Adriana Rodríguez una chica caleña casada con Angie Simonis, una española  reconocida lideresa y autora lesbiana en España quien presidía DecideT la Asociación LGTB de la Provincia de Alicante. A Adriana la conocí porque me enteré que con motivo del 28 de junio de 2007 la FELGTB Federación Española de Lesbianas, Gay, Transexuales y Bisexuales realizaría en Madrid un Foro sobre la situación LGTB Latinoamericana. Escribí a la FELGTB y allí me informaron que Adriana hablaría por Colombia y me facilitaron sus coordenadas, pues ella era la encargada del Área internacional de DecideT.  Coincidencialmente Adriana preparaba su documento teniendo como base varios escritos de mi autoría y fue así como me invitó a hablar junto con ella. Nos conocimos posteriormente en Madrid y como en la vida todo va en lazado terminó invitándome a su casa mientras yo hacía mis trámites en la universidad.

Estando conviviendo con Angie y Adriana me presenté como voluntario a DecideT, dos meses después me propusieron trabajar como Técnico del programa de prevención de VIH/sida en HSH trabajadores sexuales; dos meses después que fuera candidato a la coordinación general de la Asociación. Fui elegido, así me hice más activo en la militancia y en la prevención. Fui coordinador por tres años, luego la Asociación cambió de junta directiva, nombre y hasta de sede, yo pasé a coordinar el Área de Salud y de ahí al Área de Investigaciones Sociales. Luego de trabajar por tres años en el programa de prevención de VIH/sida en transexuales y travestis trabajadoras sexuales ya no ejerzo ningún cargo en Diversitat Asociación LGTBI de Alicante.

Prosigo con mi trabajo en Colombia y lo hago virtualmente en la formación de Docentes Universitarios. El Desempleo en España está en aumento y supera el 20%. La imposibilidad de tener un trabajo continuo ha sido un aliciente para continuar estudiando. En 2008 culminé mi Periodo de Investigación y obtuve mi Diploma de Estudios Avanzados (DEA) en el Doctorado en Intervención Psicopedagógica de la Universidad del País Vasco con una investigación denominada “Estudio autoetnográfico descriptivo de  la experiencia-comprensión del proceso de transformación personal y social del autor, en el Movimiento Homosexual Colombiano, ubicándola en el contexto de cambio cultural y social de dicho país, con el fin de indicar- inferir cierta estructura que permita actuar educativamente”.  La calificación obtenida fue la máxima posible: 10 Sobresaliente. Estoy culminando la escritura de mi tesis doctoral en Psicopedagogía.

En 2009 terminé el Periodo de Investigación y obtuve mi DEA en el Doctorado en Enfermería y Cultura de los cuidados de la Universidad de Alicante con la investigación “Formación de enfermería en el cuidado de adolescentes en sexualidad, salud sexual y salud reproductiva”, siendo la calificación 10 Sobresaliente. Para esta investigación obtuve una beca del CEM Centro de Estudios sobre la Mujer de la Universidad de Alicante.

El ocho de abril de 2010 salió la resolución de la Subdirección General de Asilo, Oficina de Asilo y refugio, de la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior de España por la que se me “reconoce la condición de refugiado  y conceden el derecho de asilo”.

En 2010 me ofrecieron una beca de la Consellería de Solidaridad y Ciudadanía de la Generalitat Valenciana para cursar un Máster en Gestión de las Políticas Migratorias e Interculturalidad; realicé la investigación “El cuerpo aquí, la mente allí: Etnografía sobre la construcción identitaria de latinoamericanos viviendo en Alicante, España” cuya defensa realicé en Diciembre de 2011 obteniendo calificación de 10 Sobresaliente.

El 12 de abril de 2011 fui distinguido como Doctor por la Universidad de Alicante en el Doctorado en  Enfermería y Cultura de los cuidados, con la tesis “Estrategias docentes de Enfermería para el abordaje de la sexualidad, la salud sexual y la salud reproductiva en adolescentes y jóvenes” en la que obtuve la calificación: 10 Sobresaliente CumLaude por Unanimida, que es la máxima posible en un doctorado en la UA.

Durante un tiempo produje radio para inmigrantes que pertenecen a las minorías sexuales viviendo en España en la emisora La Nuestra FM de Madrid y también en AGMagazine radio de Argentina. A través de los oyentes he comprobado que no soy el único colombiano, ni mucho menos el único latino excluido por sus posiciones políticas y su orientación sexual. Continuo escribiendo en algunos medios, entre ellos la Revista Semana en  Colombia. Gané el Tercer puesto en la 5ª versión del Premio Latinoamericano de Periodismo en Salud, Red-Salud 2009, otorgado por la OPS/ la Iniciativa de Comunicación y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. En los 6tos Galardones León Zuleta por la Diversidad Sexual y de Género (2010) me concedieron la “Mención especial a la Militancia León Zuleta” que fue otorgada por la Mesa de Trabajo LGTB Bogotá con apoyo de la Secretaría Distrital de Gobierno, Alcaldía Mayor de Bogotá.

Creo que cada cual se construye su propio mundo y que a pesar de lo adverso de las circunstancias logré salir a flote, aprender a nadar y alcanzar la otra orilla. Por supuesto no tengo la vida cómoda que tenía en Colombia, estoy lejos de mi familia y de muchos otros seres que amo, me he perdido los debates sobre los derechos civiles de las parejas del mismo sexo o la política pública LGBT de Bogotá y a nivel nacional, pero no por estar fuera he dejado de participar o de conmoverme con el conflicto interno colombiano o la situación de los secuestrados.

No me arrepiento de lo dicho, lo sigo haciendo y no me he callado. La diferencia está en hacerse sujeto activo en contra de la violencia, en denunciar cada vez que nos sea posible cualquier forma de vulneración a los DDHH, en hacer lo imposible para que se conozca, no porque las víctimas sean LGTB sino porque no podemos permitir que en ningún país del mundo existan ciudadanos de segunda categoría.

Un aprendizaje grande es asumir que se puede ser feliz viviendo con lo esencial; le he encontrado más gusto a los pequeños detalles, me ha sido difícil entender que hablo un castellano diferente, que incluso las palabras tienen significados y usos distintos, me han hecho sentir inmigrante como si esto fuera denigrante, pero también me han invitado a escribir y participar políticamente sobre este tema.

No puedo quejarme, hermanos, cuñados, sobrinas y amigos han venido a visitarme. He encontrado nuevos afectos, reforzado algunos de los que ya tenía en Colombia, aprendido sobre diferentes niveles del amor y comprobado quiénes son realmente los y las que me aman. Algo importante para mí ha sido no estar solo; además de la compañía de Angie y Adriana inicie una relación con Antonio Domenech quien es mi pareja desde hace casi cuatro años, su familia me acepta completamente y me invita a sus ritos familiares.

Tengo muy buenos amigos: Ana, Bernardo, Virgilio, Rosa, Esther, Maricarmen, Mercedes, Ernesto, John…  quienes me acompañan en los momentos de crisis y oyen con gusto mis rollos y hasta los han hecho parte de su existencia. He hecho de la Web el punto de encuentro con la familia y las relaciones, aun cuando virtuales, incluso son más continuas que cuando fueron presenciales.

Confío en que algún día podre encontrarme nuevamente con los seres que siguen en Colombia y a quienes amo, no porque tengan que salir del país a la fuerza sino porque nuestros conciudadanos y gobernantes lograrán entender que hay maneras menos violentas de volver realidad los ideales

martes, 17 de enero de 2012

Cinco años no son nada o la vida simple de un asilado

Manuel Antonio Velandia Mora
España, 17 de enero de 2012
A los cinco años de mi llegada a España

Este texto está escrito en dos partes: la primera, es el preámbulo a la vida como refugiado en España; la segunda, es  la experiencia de vida después de cruzar los océanos, no para encontrarme conmigo mismo sino para ratificar que la lucha por los derechos de las minorías sexuales y los derechos humanos en general es una lucha importante en un país en el que en medio del conflicto el cuerpo de las mujeres se han vuelto botín de guerra y la iglesia ha olvidado su misión de amor para sembrar el odio.

Cuando vi a dos mujeres con abrigo de piel, caminando sobre la nieve en la playa de La Concha, en San Sebastián, País Vasco, tuve la certeza de que nada sería similar a mi vida en Bogotá. Ya vislumbraba algunos cambios radicales cuando en los días previos a mi viaje al Reino de España soñaba que llevando conmigo un carrito de supermercado repleto de libros y una lámpara, estaba mendigando por las calles sin que nadie me diera una moneda; una imagen cercana a la de la situación de algunos “home less” que había visto en New York y San Francisco.

No salí de Colombia porque lo tuviera planeado sino porque luego de víctima de un atentado terrorista y de un buen número de llamadas telefónicas con amenazaba de muerte, varios sufragios y algunas coronas fúnebres, la gota que colmó la copa cayó sobre mí el 9 de noviembre de 2006, estando en la Gobernación del Valle, en una conferencia en la que hablaba sobre los derechos humanos entendidos como derechos sexuales. En la ronda de preguntas me preguntaron qué significaba para los gay que el senador Álvaro Araújo Castro fuera detenido dentro de lo que se conocía como el escándalo de la "para-política". Yo respondí que si se comprobaba que Araújo era paramilitar yo prefería que el proyecto de ley sobre los derechos civiles de las parejas del mismo sexo se cayera a que una persona asesina defendiera mis derechos, que en ese caso yo elegiría que me los siguieran violando cada día.

Los asistentes eran  LGTB, estaban grabando audio y video y no me preocupó,  pero cuál no sería mi sorpresa  al recibir una llamada de la Senadora Piedad Córdoba diciéndome que acababa de oírlo en la radio y que el periodista Dartañan  nos invitaba a su programa de TV esa misma noche, para que habláramos al respecto. No pude hacerlo por tiempo y distancia. Las “declaraciones” se “filtraron; se publicaron dos días después en El Espectador como frase política destacada. Ese mismo día y tarde las llamadas de amenaza de muerte se ampliaron a mi familia. Piedad Córdoba me recomendó salir del país.

Unos días después informé a mis estudiantes en la UCC de Bogotá las dificultades para terminar mis cursos.  Una de ellos,  Gloria Inés Flórez Schneider (hoy Parlamentaria Andina), de “La Asociación MINGA –“me invitó a reunirme con el “Programa No gubernamental de protección a defensores de derechos Humanos en Colombia”. En ese mismo programa me encontré con José Luis Campo Director de Benposta a quien ya conocía por haber sido voluntario en algunas de sus acciones. El Programa me brindó ayuda fundamental: asistencia emocional por medio de Ludivia Giraldo, apoyo en la toma de decisión, me mostraron la importancia de obtener avales y conseguir pruebas pertinentes para soportar el caso; avalaron mí caso ante el Subdirector Adjunto de Asilo de la Dirección General de Política Interior de España, me colaboraron con 2950 euros, siendo esta la única ayuda económica que he recibido hasta el momento por dicho concepto.

Se decidió que la mejor alternativa era solicitar una visa española de estudiante. Me comuniqué con mi hermano Crisanto y su mujer Stella Betancourt para que me apoyaran desde España en la solicitud a la Universidad del País Vasco para realizar formación doctoral.  El 19 de diciembre, José Ramón Orcasitas director del doctorado, me informó la aceptación y que se había enviado copia de la resolución a la Embajada en Colombia.

Mis estudiantes  sociólogos decidieron que los cursos de “Filosofía de la ciencia aplicada a la Sociología” y de “Diseño de un proyecto de investigación” los termináramos en trabajo intensivo durante un fin de semana, en un lugar apartado de la ciudad. La experiencia previa de haber ido a dar clase acompañado de un policía guardaespaldas no me fue agradable  y menos para los alumnos, así que con estos antecedentes como cortapisa esta fue la mejor prerrogativa y así se hizo.

La entrega de la visa demoraba casi un mes. Mientras estuve escondido; no hablo aquí sobre quiénes me ayudaron porque no quiero afectarlos de ninguna manera, pero es evidente que la situación emocional durante esos días fue muy complicada. La visa me la entregaron el 15 de enero.  Cuatro días antes había regresado a Bogotá  para organizar la partida. Las cosas que debían acompañarme se redujeron a lo que cabía en dos maletas grandes, una y otra vez metí y saqué cosas en ellas; del resto de pertenencias, unas pocas las entregué a amigos y familiares (algunos no fueron porque no querían pasar por el dolor de la despedida); las otras ni siquiera hoy sé quién las tiene porque fueron repartidas, regaladas, donadas o dadas a guardar.

La noche anterior al viaje estuve con mis amigos más cercanos, tomamos vino y un poco de queso azul; de vez en cuando llorábamos. Hacíamos bromas muy seguramente para no tener que enfrentar la realidad. Se fueron todos al mismo tiempo, tan sólo se quedaron Ricardo, Andrés y Mario, ese novio con quien viví una relación que nació ya casi a punto de terminarse  porque decidí que la vida de mis familiares y la mía eran más importantes que quedarme esperando que a cualquier hora y en cualquier lugar intentaran matarme.

El cansancio pudo más que mi temor y decidí dormir las dos horas que faltaban para desplazarme al aeropuerto. Se repitió aquel sueño en el que yo caminando por calles desconocidas pedía monedas a los transeúntes. Me desperté sobresaltado, temeroso de que pudiera ser realidad. No tenía la menor idea de cómo iba a ser mi vida de asilado pero prefería creer que nunca llegaría a esos extremos.

Revisé rápidamente mi vida, recordé montones de compras inútiles y gastos innecesarios. Me dije a mi mismo que ser marica y no tener hijos a quien heredar no era una razón suficiente para tener tan pocos ahorros, pensé en que igualmente mis muebles, mi bien equipada cocina, mis libros, mis obras de arte quedarían en manos de otros, que muy seguramente nunca las volvería a tener conmigo y me dije a mí mismo que igualmente esas inversiones eran tan efímeras como la misma vida.

Respiré profundo, me vestí de prisa, tomé rumbo al aeropuerto y al encuentro de una nueva vida, no tenía sentido preocuparme por lo que había hecho o dejado de hacer porque si de algo estaba seguro era que había vivido la vida que quería vivir y luchado por lo que debía luchar.

En medio de un conflicto armado generado por el negocio y la propiedad de las tierras, la venta ilegal de armas y el narcotráfico, el 16 de enero de 2007 salí de Bogotá hacia España, luego de una pequeña escala en New York llegué a Madrid. Las maletas se refundieron en USA y llegaron tres días después. Legué a San Sebastián el 17, en plena nevada, con mi única riqueza material: la ropa que traía puesta  -que no era propiamente para invierno- y una pequeña maleta de mano con el computador, dos libros, la cámara fotográfica y un cepillo para los dientes. 

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿Qué se requiere para solicitar el asilo en España?

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, diciembre 26 de 2011
Antes de responder pongámonos de acuerdo en algunos términos:

El derecho de asilo

El derecho de asilo es la protección dispensada a los nacionales no comunitarios o a los apátridas a quienes se reconozca la condición de refugiado en los términos definidos en el artículo 3 de esta Ley y en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, hecha en Ginebra el 28 de julio de 1951, y su Protocolo, suscrito en Nueva York el 31 de enero de 1967.

La condición de refugiado

La condición de refugiado se reconoce a toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere regresar a él, y no esté incurso en alguna de las causas de exclusión del artículo 8 o de las causas de denegación o revocación del artículo 9 de la Ley 12/2009, de 30 de octubre

La protección subsidiaria

El derecho a la protección subsidiaria es el dispensado a las personas de otros países y a los apátridas que, sin reunir los requisitos para obtener el asilo o ser reconocidas como refugiadas, pero respecto de las cuales se den motivos fundados para creer que si regresasen a su país de origen en el caso de los nacionales o, al de su anterior residencia habitual en el caso de los apátridas, se enfrentarían a un riesgo real de sufrir alguno de los daños graves previstos en el artículo 10 de esta Ley, y que no pueden o, a causa de dicho riesgo, no quieren, acogerse a la protección del país de que se trate, siempre que no concurra alguno de los supuestos mencionados en los artículos 11 y 12 de la Ley 12/2009, de 30 de octubre

Derechos garantizados con el asilo y la protección subsidiaria

La protección concedida con el derecho de asilo y la protección subsidiaria consiste en la no devolución ni expulsión de las personas a quienes se les haya reconocido, así como en la adopción de las medidas contempladas en el artículo 36 de esta Ley y en las normas que lo desarrollen, en la normativa de la Unión Europea y en los Convenios internacionales ratificados por España.

¿Qué se requiere para solicitar el asilo?

Esta es una pregunta que frecuentemente me hacen algunos homosexuales colombianos, una pregunta que algunas pocas travestis hacen y que solo dos lesbianas me han hecho hasta el momento.  No me ha sido plantada por ninguna persona bisexual, tampoco por transexuales ni intersexuales.
Mi primera respuesta es que la orientación sexual o la identidad de género transitada no son un criterio suficiente para pedir el asilo, así en Colombia se vulneren continuamente sus derechos, se asesinen personas por razón de su orientación sexual, su identidad de género o su trabajo sexual, estas sean permanentemente reconocidas como víctimas de crímenes de odio.
El asilo es dar acogida a una persona que sale de un Estado del que es nacional, ante el hecho de ser perseguido o tener temores fundados de serlo por motivos de raza, religión, ideales políticos. Esta figura carece de una regulación a nivel internacional; así, pues, dependerá de la voluntad y de los propios criterios de un Estado el recibir a una persona en estas circunstancias.
Lo anterior nos centra en una doble idea: el hecho de ser perseguido o tener temores fundados de serlo. Este centrarse es importante, porque mientras no se pueda demostrar que se es perseguido o haya evidencias que  fundamenten dichos temores, no se puede interponer un caso de asilo.
Ello nos lleva a una consideración importante: si el caso no se puede demostrar es muy poco probable que incluso se inicie el estudio del mismo.

Cómo probarlo:

Debe haber pruebas: copias de denuncias (policía, defensoría del pueblo, procuraduría, policía judicial, organizaciones de derechos humanos), fotografías de lesiones físicas, de daños ocurridos en la vivienda, el lugar del trabajo, recortes de prensa, artículos en la Web, imágenes de video, televisión… en fin, algo que demuestre que ha habido daño.
También puede alimentar el caso con copias de las amenazas, sufragios, audios de llamadas, declaraciones de testigos, volantes distribuidos en la comunidad, imágenes de pintadas en las paredes.
Otro elemento importante es probar que el caso es conocido de organizaciones que trabajan con población LGTBI, derechos humanos, sida e ITS, líderes sociales o políticos. Solicite cartas de organizaciones y personas que reconozcan su trabajo en estos temas, y en las que conste el riesgo que usted corre y se destaque su labor social, comunitaria, política, en salud, sexualidad, derechos humanos.

Junto con su solicitud deberá aportar:

a) Fotocopia de su pasaporte o título de viaje, del que hará entrega si su solicitud es admitida a trámite.
b) Todos los documentos de identidad personal o de otra índole que estime pertinentes en apoyo de la solicitud.
Si el solicitante no aportase ningún tipo de documentación personal deberá justificar la causa de dicha omisión.
Los solicitantes de asilo que se encuentren en territorio nacional tendrán derecho a intérprete y asistencia letrada para la formalización de su solicitud y durante todo el procedimiento.
El solicitante designará, en su caso, las personas que dependen de él o formen su núcleo familiar, indicando si solicita para ellas asilo por extensión.
Cuando dichas personas se encuentren en territorio español, deberán comparecer personalmente junto con el solicitante, aportando su documentación personal si solicitan la extensión del asilo. Si no se solicita la extensión familiar del asilo, se anotarán los nombres y datos documentales de las personas que el solicitante declare como dependientes.
El solicitante de asilo deberá acreditar su identidad y proporcionar un relato verosímil de la persecución sufrida, mediante la prueba pertinente o indicios suficientes de las circunstancias que justificarían el otorgamiento de asilo.
Hablaré del caso español que es el que más conozco, sin embargo la información es bastante común a diferentes países.

Lugar de presentación de la solicitud de asilo

El extranjero que desee obtener el asilo en España, presentará su solicitud ante cualquiera de las siguientes dependencias:
  • Oficina de Asilo y Refugio (OAR).
  • Puestos fronterizos de entrada al territorio español.
  • Oficinas de Extranjeros.
  • Comisarías Provinciales de Policía o Comisarías de distrito que se señalen mediante Orden del Ministerio del Interior.
  • Misiones Diplomáticas y Oficinas Consulares españolas en el extranjero.
Se subraya este último punto, pues muchas veces se desconoce que el asilo se puede solicitar ante Embajadas y Consulados de España.
Es decir que el asilo se puede solicitar, tanto en el país de origen (ante la Embajada o Consulado de España), como en el momento de entrar en España (en el aeropuerto, puerto o puesto fronterizo terrestre), así como una vez que se está dentro de España (ante la OAR, Oficina de Extranjeros o Comisarías competentes).
Con el fin de atender casos que se presenten fuera del territorio nacional, siempre y cuando el solicitante no sea nacional del país en que se encuentre la Representación diplomática y corra peligro su integridad física, los Embajadores de España podrán promover el traslado del o de los solicitantes de asilo a España para hacer posible la presentación de la solicitud conforme al procedimiento previsto en esta Ley.
El Reglamento de desarrollo de esta Ley determinará expresamente las condiciones de acceso a las Embajadas y Consulados de los solicitantes, así como el procedimiento para evaluar las necesidades de traslado a España de los mismos.

Dónde poner el caso

Aun cuando técnica mente puede hacerse en una embajada o Consulado de España, es muy poco probable que el caso prospere allí, así que es mejor hacerlo ya estando en el país que usted ha elegido para refugiarse.
Cuando elija un país piense en situaciones como el idioma, la facilidad que tiene para conseguir una visa, los vínculos que allí posee, el respaldo que puede obtener de organizaciones locales, de ahí la importancia de establecer contactos previamente.
Tenga en cuenta que el primer país al que Usted llega al salir del suyo es aquel en el que debe pedir el asilo, así que NO compre tiquetes aéreos con escalas sino vuelos directos. Es mejor no pedir el asilo en la embajada sino una vez instalado en el país seleccionado poner el caso contando con el apoyo de una agencia local o internacional con experiencia en este campo.
La frase clave, por la que no pueden negarse a tener en cuenta su solicitud es en la petición formular exclusivamente que solicita ASILO EN ESPAÑA.
Busque el apoyo de agencias como Amnistía Internacional, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH), ACNUR - La Agencia de Refugiados de la ONU, Human Rights Watch y de agencias nacionales, por ejemplo en Colombia encuentra a:

Organismos que trabajan fuera de Colombia

Busque organizaciones LGTBI trabajando en este campo, por ejemplo, Colombia Diversa.

Presentación de la solicitud

1. El procedimiento se inicia con la presentación de la solicitud, que deberá efectuarse mediante comparecencia personal de los interesados que soliciten protección en los lugares que reglamentariamente se establezcan, o en caso de imposibilidad física o legal, mediante persona que lo represente. En este último caso, el solicitante deberá ratificar la petición una vez desaparezca el impedimento.
2. La comparecencia deberá realizarse sin demora y en todo caso en el plazo máximo de un mes desde la entrada en el territorio español o, en todo caso, desde que se produzcan los acontecimientos que justifiquen el temor fundado de persecución o daños graves. A estos efectos, la entrada ilegal en territorio español no podrá ser sancionada cuando haya sido realizada por persona que reúna los requisitos para ser beneficiaria de la protección internacional prevista en esta Ley.
3. En el momento de efectuar la solicitud, la persona extranjera será informada, en una lengua que pueda comprender, acerca de:
a) el procedimiento que debe seguirse;
b) sus derechos y obligaciones durante la tramitación, en especial en materia de plazos y medios de que dispone para cumplir éstas;
c) la posibilidad de contactar con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y con las Organizaciones no Gubernamentales legalmente reconocidas entre cuyos objetivos figure el asesoramiento y ayuda a las personas necesitadas de protección internacional;
d) las posibles consecuencias del incumplimiento de sus obligaciones o de su falta de colaboración con las autoridades; y
e) los derechos y prestaciones sociales a los que tiene acceso en su condición de solicitante de protección internacional.

Existen diferentes plazos para solicitar asilo, dependiendo de la forma y condiciones de llegada a España:

1) Si el demandante se hallara en un PUESTO FRONTERIZO.- Debe hacerlo con la mayor inmediatez posible: si se trata de frontera aérea o terrestre, antes de franquear la aduana en el mismo control de pasaportes; si se trata de frontera marítima, antes de que el buque zarpe del puerto.2) Si el demandante se encuentra en el INTERIOR del territorio. En este caso, nos podemos encontrar varios supuestos:
A) Si el demandante entra legalmente, con pasaporte y visado superior a 1 mes de vigencia, dispone de tiempo hasta la expiración del visado y en todo caso un máximo de 3 MESES que es el período límite autorizado de estancia legal en nuestro país.
B) Si el demandante entra legalmente, con pasaporte y visado inferior a 1 mes, dispone solo de 1 MES a contar desde su entrada en España.
C) Si el demandante entra ILEGALMENTE Y/O INSUFICIENTEMENTE DOCUMENTADO, dispone también de 1 MES desde la entrada para formalizar petición de asilo.
D) Si el demandante quiere pedir Asilo por CAUSAS SOBREVENIDAS (p.ej. alguien que viene como turista y en el transcurso de su estancia sucede algún acontecimiento que le fuerza a pedir asilo) dispone también de 1 MES que se contará desde que hayan acontecido los hechos o se haya producido el surgimiento de temor de persecución.
El no respetar los plazos, provocará con casi toda seguridad la inadmisión a trámite de su solicitud (por considerarla manifiestamente falsa, inverosímil o infundada) aunque la misma sea inicialmente tramitada.
No obstante, y conforme a lo que establece el art. 7.2. del Reglamento de Asilo, nos encontramos ante una simple presunción "iuris tantum" por lo que, en caso de superarse los plazos para la presentación de la solicitud por cualquier motivo, se aconseja justificar detalladamente los motivos de la tardanza con argumentos razonables (falta de información, desconocimiento sobre el estatuto de asilo, creencia de que sin documentación no se puede solicitar asilo, etc.). Si el fondo de la petición tiene credibilidad, podría llegar a concederse el asilo aunque la solicitud se haya formulado fuera de plazo.

Ayudas económicas

Existe la falsa creencia de que las personas asiladas reciben muy buenas ayudas económicas, esto realmente no es así, aun cuando en algunos casos hay ayudas puntuales. Los solicitantes de asilo, una vez admitida a trámite su solicitud y siempre que carezcan de medios económicos, podrán beneficiarse de servicios sociales, educativos y sanitarios prestados por las Administraciones públicas competentes, dentro de sus medios y disponibilidades presupuestarias.
Los servicios de acogida, su definición, disponibilidad, programas y servicios, específicamente destinados a aquellas personas que soliciten protección internacional, se determinarán reglamentariamente por el Ministerio competente para atender las necesidades básicas de estas personas. La acogida se realizará, principalmente, a través de los centros propios del Ministerio competente y de aquéllos que sean subvencionados a organizaciones no gubernamentales.
En mi caso particular no solicité dichas ayudas, pues para aceptarlas, por ejemplo la de vivienda, debía desplazarme a otra ciudad y yo preferí estudiar y así seguir con mi vida “normal”. En el mismo lugar de vivienda te proveen la ayuda para la comida, es decir que al renunciar a lo uno lo hice también a lo otro. Esta decisión implica pues poseer algunos recursos económicos que permitan la sobre vivencia y debe tenerse en cuenta que en España el costo de la vida, comparativamente con Colombia, es entre tres o cuatro veces mayor. En España constitucionalmente cualquier persona que viva en el país tiene derecho a la salud. Los costos de la educación son relativamente bajos si se comparan con América.
Un problema para conseguir trabajo es que no se acepta tu experiencia fuera de España para elaborar tu currículo, así que esto hace difícil la consecución de trabajo así tengan permiso para trabajar. Casi cualquier actividad productiva requiere formación especializada para ello, incluso labores como trabajar en el aseo, la cocina o cuidar personas ancianas.
Los solicitantes de protección internacional estarán autorizados para trabajar en España una vez transcurridos seis meses desde la presentación de la solicitud, siempre que ésta hubiera sido admitida a trámite y no estuviera resuelta por causa no imputable al interesado. La autorización para trabajar se acreditará mediante la inscripción autoriza a trabajar en el documento de solicitante de protección internacional y, si procede, en sus sucesivas renovaciones, y estará condicionada a su validez. En caso de que no proceda esta inscripción porque no se cumplan los citados requisitos, la Oficina de Asilo y Refugio hará constar tal hecho en resolución motivada y se lo notificará al interesado.
Con relación a títulos profesionales estos no son válidos sin homologar y si esto no se ha hecho, no tienen validez plena los títulos que se adquieren en España. Así que se requiere traer consigo y apostillados los títulos, actas de grado y notas e igualmente el plan de estudios vigente cuando se obtuvo el título. En las calificaciones debe aparecer la nota promedio.
Para su conocimiento, en este link encontrará la Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria en España.
Es necesario igualmente conocer el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, tras su reforma por Ley Orgánica 2/2009.

Seguramente le dirán que:

Suele decirse cuando se presentan los casos por parte de quienes te atienden que Colombia es una democracia, que allí no hay leyes que restrinjan los derechos de los homosexuales (como si esto fuera genérico a LBTI), que es un país con muchos más derechos para las lesbianas y homosexuales que otros países en el mundo. Realmente todo lo anterior es cierto, el grave problema es que no siempre es verdad.
Lo preocupante de las anteriores afirmaciones es que se desconoce la vigencia de la vulneración de derechos sexuales y políticos a la población LGTBI colombiana y el incremento en los crímenes de odio de los que son víctimas.

De ahí que documentos que actualicen sobre la situación de derechos en el país sean determinantes al momento de ilustrar sobre la situación colombiana. Recomiendo los informes de Colombia Diversa sobre Derechos humanos.

Desde 2005, Colombia Diversa ha venido documentando la situación de Derechos Humanos de personas lesbianas, gay, bisexuales y transgeneristas -LGBT- en Colombia.
Algunas de las áreas temáticas desarrolladas en los Informes son: violencia por prejuicio, abuso policial, DESC, medios de comunicación, situación carcelaria  de personas LGBT, legislación, desplazamiento forzado, etc.
Accede desde aquí a los mismos:
·                     Voces excluidas (2005)
·                     Informe de Derechos Humanos (2005)
·                     Informe de Derechos Humanos (2006-2007)
·                     Parejas del mismo sexo: el camino hacia la igualdad: parte 1 y parte 2 (2007)
Informe de Derechos Humanos (2008-2009), el informe más actualizado.