viernes, 16 de abril de 2010

Tiremos antes de que se muera

Manuel Velandia Mora
España, Abril de 2010


Una parte de este texto fue escrito antes de salir de Colombia a buscar el asilo en España.
Publicada el 11/29/2006 en Revista semana.com como blog. Contiene algunas notas luego de salir de Colombia y otras escritas, tres años despues, al serme concedido el asilo en España.

!Tiremos antes de que se muera¡ Esta frase dicha por un amigo como una manera muy extraña de demostrar su cariño y un acto de solidaridad hacia mí, en razón a las amenazas de las que habia sido víctima -muy seguramente por atreverme a hablar sobre la "parapolítica"- viene como anillo al dedo para tratar dos temas que siempre me han preocupado: el daño emocional que causa una amenaza de muerte y que se vive con el virus que causa el sida.

Creo que la amenaza de muerte opera emocionalmente de una manera bien extraña: primero, me hizo sentir finito, mejor dicho un mortal tal mortal como cualquier vivo; después, me puso a pensar en el sentido de mi vida cotidiana, a reflexionar sobre si aquello en lo que creo, lo que pienso, lo que digo, lo que escribo, lo que hago es realmente importante, pero además a re-pensar si aquello por lo que lucho es tan significativo como para morir por ello.

Me alegra saberme en lo correcto, entender que los caminos de la paz son muy diversos y que aun cuando pareciera que la paz es una situación directamente relacionada con la guerra, realmente se construye en todos los momentos del cotidiano, incluso aún en los momentos en que estaba investigando temas que para algunos se antojan bastante álgidos o en clase, con mis estudiantes, hablando sobre la situación nacional. Prácticas frecuentes incluso unos dias antes de salir de Colombia en busca del asilo.

La paz es en sí misma un espacio de convivencia armónica y democrática, y solo es posible si cada un@ de nosotr@s es inviolent@. Sí cada un@ de l@s conciudadan@s actúa, plantea soluciones, asume que ésta no es viable sin su participación activa y si nos autorizamos a no permitir ninguna forma de violencia, incluso, aquellas tendientes a obligarnos a callar.

La vida se plantea como un permanente juego de múltiples elementos. Todo proceso individual, de pareja, grupal o social, es decir toda actividad cotidiana es un juego que se realiza en la búsqueda de espacios vitales que den sentido a la existencia, al diario vivir y a la convivencia, como también lo son pensar o hacer el amor; este juego se contempla como interacción permanente y dinámica. La interacción es asumida, interpretada y explicada por una serie de razones de diversa índole: emocionales, lógicas y prácticas, cuyo carácter estético, lúdico y místico justifican nuestra existencia.

Comprender la vida implica reconocerse como parte del juego, del dinamismo social; pero comprenderla no significa aceptar y callar las formas de violencia que atentan contra el bienestar individual y colectivo, contra la democracia y la posibilidad de ser todos y todas ciudadanos de la mima clase, cualquiera que sea el sexo, el género o la orientación sexual.

Comprender la vida implica reconocerse un ser emocional y ello tiene sus bemoles. Estallamos por donde menos lo pensamos, entramos en crisis por los hechos mas anodinos… hace unos días, estando en mi cama, se me acercó Botas, una de mis gatas, yo la acaricié y en ese momento pensé: quién cuidará los gatos si a mi me matan, será que alguien las querrá como yo las quiero.

Las lágrimas brotaron de mis ojos como sucede ahora mismo cuando escribo esta reflexión; por supuesto uno piensa en situaciones que parecen tontas si suceden después de que uno muere, por ejemplo: quién se queda con los libros, los muebles, los escritos, las cartas y tarjetas de amor… Hechos que parecen no tener alguna importancia se transforman y adquieren un gran sentido.

No es que aquello que realmente es importante pase a un segundo plano, es más, me he hecho más conciente de todos mis momentos y esto me ha motivado a hablar, a no callar, a denunciar… porque inicialmente pensé en quedarme callado, tuve miedo de ir a la Defensoría del pueblo o ir a la Fiscalía, no porque temiera que allí me pasara algo sino precisamente porque denunciar es hacer aun mas concientes las amenazas.

Considero que ninguno de nosotros debe callar, porque si lo hacemos los enemigos de la paz, de la vivencia plena de nuestros derechos habrán logrado su cometido: taparnos la boca, impedir que seamos ciudadanos plenos, que temamos a algo que es evidente, aunque sepamos que todos vamos a morir.

-->
Tres días después, cuando se hizo público que salía de Colombia hacia España buscando el Asilo político y por orientación sexual...
Que alegría saber que tienes personas con quien contar, entre ellos a algunos a quienes incluso no conoces, a otros que regresan a tu vida luego de sentidas ausencias, otros con quienes compartiste unos minutos o unos escritos… que alegría poder decir que agradezco a quienes me han llamado de otras ciudades, de otros países, desde Bogotá misma para ofrecerme como refugio su casa, su ternura, e igualmente que satisfacción en medio de la pena leer a quienes me han escrito notas de apoyo y solidaridad. Quiero compartir querido lector(a) algunos de ellos:

Comunicar conocimientos es bueno, comunicar experiencias es digno de admiración en un mundo donde se privilegia que cada quien haga su propio recorrido a bandazos, comunicar vivencias como lo haces en este escrito es abrir de par en par las puertas de ti mismo para que entremos y, literalmente, nos incorporemos... formemos contigo una sola carne, para decirlo en términos bíblicos.
Carlos Triana

Sigue adelante como dicen y decimos los santandereanos con berraquera.
Ernesto Navarro

He leído con atención su artículo. Me pareció una reflexión sincera, además, bien escrita. Leyéndola me acorde de la frase de Montaigne al inicio de sus celebres ensayos:" Ese que veis retratado aquí, ese soy yo. Y los ensayos que podéis leer han hecho mas por mí que yo por ellos". (La cita es de memoria y tú sabes porque ya no estoy muy seguro de si le agregué o le quite; pero la idea si es esa.)
Alfredo Botía.

De todas maneras uno en la vida debe ser muy prudente, y sobre todo en este país, que no se puede hablar, ni menos opinar. Elevare oraciones al todo poderoso para que lo proteja. Pero siga adelante ese es su proceder y se lo respeto. Éxitos.
Néstor Eduardo G.

Te escribo porque en estos casos, es difícil callar cuando aprecias a otra persona. Espero que esto sea algo pasajero y que sepas aprender lo que te trae, sobre todo a cuidarte mucho y no dejar cabos sueltos, para que en caso que sea en serio, no la puedan perpetrar. Un abrazo grande y solidario
Andrés Bastidas.

Te pido de la manera mas atenta no me escribas. Yo no soy militante de la causa gay.
Pablo Velásquez

Hoy me entero de las amenazas proferidas contra usted por causa de su posición política y sus opiniones dentro del movimiento LGBT. aunque no nos conocemos, reciba de mi parte y en nombre de muchos compañeros y compañeras del Polo de Rosa el gesto de sincera solidaridad por esta afrenta a la libertad, los derechos civiles y a nuestro legítimo derecho de opinar y mantener una posición digna como homosexuales. Un abrazo,
Ricardo Agudelo

Soy la esposa de uno de sus estudiantes… Adolfo y quiero manifestarle mi solidaridad y aprecio ya que mi esposo me ha hablado.
Mónica.

No tenía ni idea sobre las amenazas, pero sabes de corazón que de mi parte y de mi familia homosexual a quienes he hablado bastante de vos y de tu trabajo contás con todo el apoyo, al menos moral. Un fuerte abrazo.
Manuel José Bermúdez

Animo compañero y recuerda que solo dios decide cuando debe terminar nuestra vida, no sientas temor, contágiate de ese amor a la vida y la certeza que tienes de que estas haciendo lo correcto serán tus mejores herramientas para enfrentar estos aciagos momentos. Un abrazo,
Diana Navarro.

Manuel, toda mi solidaridad por tu trabajo, valentía y lucha por los DDHH. Un abrazo desde Argentina.
Carmen Colazo

Me toma por sorpresa, no tengo ni idea por qué situaciones estas atravesando, no sé nada de las amenazas y por supuesto me solidarizo, y te agradezco me comentes, pues por las tareas que tengo, prefiero estar informada de la situación de un líder vital como tú. Un abrazo.
Angélica Lozano

Te escribo desde Japón, oye muchas gracias por hacernos participes de los sucesos de Colombia.
Camilo Rodríguez

No sé si leerás estas letras, pero aquí estoy, pensándote y haciendo oración por ti y por lo que no tienen otra cosa que hacer fuera de amenazar la vida. Tú te sabes comprometido y vulnerable, eso da fortaleza.
Clara D.

Yo no tenía ni idea de que estabas pasando por estas, Manuel. Tampoco tengo el gusto de conocerte personalmente, pero de todas formas quiero expresarte mi solidaridad.
Gustavo Parra

No sabia que te habían amenazado, por favor cuenta conmigo en lo que necesites, tal vez no sea mucho pero bueno, ahí estamos...
Mauricio B.

Adelante la pelea es dura, pero la historia terminara reconociéndonos.
Tin Tin

Quiero manifestarte mi solidaridad, expresarte mi apoyo hacia Tí. Eres una persona capaz de salir adelante ante los retos que impone una causa tan delicada en un país empantanado por el escándalo de lo paramilitar. Fe en el futuro, y fortaleza, con la frente en alto, porque es bacano seguir adelante. La voz de un amigo en la distancia...
Danny González.

Desde el Desierto sonorense, en la frontera noroeste con Estados Unidos, recibe nuestra admiración, apoyo y solidaridad.
Rosario Román Pérez.

Te envió un abrazo y me uno a la solidaridad por el trabajo y la lucha que mantienes, te admiramos y respetamos desde una ciudad como Zacatecas que es muy conservadora y que sin embargo esta impulsando políticas públicas incluyentes.
Saludos Isabel Jiménez

Solo quería decirte que me alegra que encuentres apoyo en las personas que te rodeamos y ratificarte que estamos ahí no solo en defensa de los derechos de todas la personas; también en defensa del derecho que tenemos a que seas una parte importantes en nuestras vidas... Un abrazo solidario
Carlos Ernesto

La verdad esta contigo, en este mundo de injusticias e intolerancia, toca estar unidos, la solidaridad se pone en primer plano. Si algo puedo hacer solo avísame un abrazo.
Luís Sánchez

Saludos! Desde Puerto Rico yo también te agradezco la información que has compartido y espero que ya estés bien, tanto a nivel emocional, logístico y jurídico! Acompaño este mensaje con mi aprecio, respeto y mis mejores deseos.
Isabel

Me contó Gustavo que te volvieron amenazar de muerte. Mira lo que este a mi alcance házmelo saber... cuídate.
John.

Desde la confluencia departamental de liderezas, lideres y organizaciones del sector LGTBI del Valle del Cauca te manifestamos nuestra solidaridad y preocupación frente a la situación que vives por estos días. Agradecemos y dimensionamos tu valiente y constante ejercicio político, en un contexto cultural y político como el nuestro esto es una acción heroica. Gracias.
Consuelo Malatestta Morera.

Mi valiente Manuelito, sé como es el estado de una persona que ha sido amenazada de muerte. Peo también, se de tu valentía. Este es un mundo en donde no se puede decir la verdad, y en donde los homosexuales por homosexuales no valemos nada, menos aun valen nuestras palabras. Para el resto de la sociedad somos sinónimos de todo, de aberración, de pedofilia, de SIDA, de promiscuidad, y de otras tantas cosas que nos torturan y con las cuales es casi imposible vivir. Mí alma y mis sentimientos están contigo. A ti mi admiración sincera y afecto. A ti mis horas de angustia por ser quien he sido, a ti mis logros, porque has sido ejemplo de dignidad. A ti valiente ser, que ha escrito lo que hay que escribir. A ti que no has dejado solo en palabras echadas al viento, las cosas que hieren y matan a aquellos que como yo hemos decidido ser quienes somos. Con mi voz de solidaridad y aliento.
Ricardo

Muy vacanas las reflexiones frente a la paz a no quedarnos callados(as) y hacer valer nuestros derechos, espero que la vida nos premie con muchos más años de tu presencia.
Natalia Andrea.

Creo que en estos momentos estarás en tu casa sentado frente al computador, quiero que sepas que te apoyo en este momento, nada puede ocultar tu enorme dedicación a tu trabajo.
Luder Fuentes

Gracias por ese "texto", me llenó de terror y también de la cada vez más de admiración por vos. El próximo lunes salgo de Bogotá nuevamente para Chile a terminar mis estudios, te llamo para saludarte. Un abrazo
Walter

TRES AÑOS DESPUES, AL RECIBIR LA CONFIRMACIÓN DE QUE ME HABÍA SIDO CONCEDIDO EL ASILO

Tres años después, cuando me encuentro con gatos parecidos a Menina o a Botas, gatas que ahora tiene bajo su cuidado mi ex–mi-amor Ricardo, me suelo alejar por segundos o minutos de la realidad y llenarme de nostalgias y recuerdos. Situaciones emocionales que no se acrecientan por grandes acontecimientos sino por pequeños detalles, muchas veces tan ínfimos que no logra comprender y mucho menos explicar el gran peso que ellos tienen. Frases de amigos o familiares dichas en un mail, en un chat o una conversación telefónica logran que mis ojos se humedezcan y se acelere mi ritmo cardiaco, aun cuando casi nunca lo comento, no porque sea egoísta con mis emociones, sino porque no deseo que ellos y ellas dejen de ser ellos mismos y se cohíban de hablar o escribir con naturalidad, especialmente porque son situaciones tan inesperadas y tan elementales que son difíciles de explicar y creo que mucho mas de dejarlas fluir.

Las manifestaciones sinceras de los amigos son una caricia directa al corazón y es por ello que las comparto algunas tomadas al azar. Algunas personas me escribieron felicitándome con motivo de que me hayan concedido el asilo, las comunicaciones son muy diversas, van desde aquellas que me hacen llorar, pasando por algunas que me sorprenden por lo inesperadas y expresivas, llegando a algunas de personas que no conozco o que hace tiempos no aparecían.

Algunas de las manifestaciones de apoyo y solidaridad:

Estimado Manuel Velandia: Me llena de gran alegría el conocer la noticia de que el gobierno de España te ha concedido el asilo con todos los derechos que ello implica. Sé muy bien lo duro que significó abrirte camino en un país que, por muy solidario que sea, es distinto.
José Luis Campo Rodicio
Coordinador - represente legal
Benposta Nación de muchachos - Colombia


Mi enhorabuena Manuel. Me alegro mucho que lo hayas conseguido y mucho más de haber tenido el placer de conocerte.
Un beso: Susana, Presidente de JereLesGay.

Querido Manuel: ¿Esto quiere decir que nunca vuelves a Colombia? Me alegra el reconocimiento por parte de España y, sin duda, la solidaridad y la protección que te han dado. Sólo que lamentaría muchísimo que no volvieras por acá. Un abrazo enorme, con el cariño y la admiración de siempre.
Ivonne Wilches M. feminista colombiana

Enhorabuena, muy merecido. Un beso y un abrazo,
Adriana R. Mujer lesbiana colombiana casada con española

Felicitaciones!
Marta L. Tamayo
Red Nacional de Mujeres- Bogotá


Me alegra Manuel Antonio que tengas ahora el asilo, ahora podrás trabajar más tranquilo por tus, nuestros ideales de tener un país y una sociedad más incluyente, diversa y democrática. Gracias por tu trabajo, desde aquí desde Castilla Medellín, Colombia, un abrazo.
Marcela Atehortua

Manolito un fuerte abrazo lleno de admiración, alegría y esperanza porque todo el camino recorrido entre luces y sombras ha tejido una vida llena de sentido y compromiso con la acción transformadora del planeta, Todo lo vivido, fue preparando este gran momento de reconocimiento personal y social.
Contamos contigo en nuestro caminar Cibernético y Proporcionalista, eres un baluarte en la formación plural y diversa de la Docencia universitaria en nuestro país, la cual has construido con idoneidad y excelencia en el desempeño. Nosotros nos llenamos de regocijo por tus triunfos, eres ejemplo de lucha, compromiso y coherencia,
Agradecemos a la Vida tenerte con nosotros.
Stella Betancourt. Docente universitaria, especialista en cerebro y educación

Profesor y amigo Manuel:
Aquí en su facultad de sociología nos alegra mucho que haya alcanzado el reconocimiento del asilo que lo protege de la persecución de que es objeto la diferencia en Colombia. Esperamos no obstante que pronto pueda visitarnos en estas tierras latinoamericanas. Recibe un fraternal saludo.
Carlos Orlando Santana González, Decano de Sociologia en universidad colombiana

Enhorabuena Manuel... Me alegra que te hayan concedido ese asilo. ¡¡Ojalá la situación se vaya normalizando en Colombia pronto..!!
Manolo Copé

Querido, eres un ejemplo de dignidad y compromiso. Cómo será de evidente tu caso que tuvieron que concederte el asilo, recurso de vida que cada día se restringe más. Lo haces posible y nos das esperanza a quienes somos perseguidos. Has demostrado que Colombia vive un régimen violador de los DDHH. Besos grandotes
María Del Rosario Vásquez. Médica feminista, entrámite de asilo en España

¡Mil felicitaciones! ¡Qué buena noticia, me alegro muchísimo por ti! Un abrazo y fuerza! sé que no es fácil, pero bueno lograste el asilo!!
Lorena De Silvestri. Estudiante Universidad Javeriana

Manuel. Con alegría e igual con tristeza te envío mis saludos y felicitaciones. Se lo mucho que luchaste por el asilo y también lo difícil que es estar apartado del país donde uno nació. Un beso y abraso.
Andrés Duque

Con emoción recibo esta noticia y comparto un logro más de la familia LGBT. Tuve la oportunidad de conocer a Manuel y sé la calidad de ser humano que es, desde Colombia un fuerte abrazo.
Viviana Rojas

Persona luchadora y defensor, humilde, merecedor de todos los triunfos en el mundo lo AMO.
José Joaquín. Peluquero colombiano

Conocemos a Manuel. Somos grandes amigos. Pocos como él tienen tan alto sentido y respeto por la amistad y por los demás. Gracias España por acoger a uno de los nuestros, de los nuevos proclamadores de los derechos del hombre... ahora que celebramos doscientos años de la independencia. Qué ironía.... después de 200 años... hoy somos perseguidos por nuestro propio gobierno, nuestra propia sociedad y nuestro propio sistema.... Como dijo el poeta. "se hace camino al andar…” Enhorabuena Manuel.....
Marco Castelblanco Perez

Manu, te he admirado desde siempre, desde el primer día que te vi en RCN radio, con el pelo azul creo que lo tenías esa temporada, sabía que eras un ser humano super especial, berraco echao palante y dispuesto a luchar por tus ideales, por la igualdad que tanto necesitamos, te quierooooooo, cuándo vienes por Colombia?
Yaneth Waldman. Actriz colombiana

Gejagt, geflogen, genehmigt.

Eestmalig asyl wegen homosexualität gewahrt – In kolumbien verfolgt.
Costa Blanca Nachrichten 1 Nº 1374, 16. April 2010.

lunes, 12 de abril de 2010

España concede asilo por discriminación sexual a Manuel Velandia, colombiano líder homosexual

Manuel Antonio Velandia Mora es un reconocido líder homosexual, cofundador en 1976 del Movimiento de Liberación Homosexual de Colombia, quien luego de un atentado con granada en contra de su vida y de múltiples amenazas de muerte que se extendieron a su familia, decidió huir de su país y solicitar a España el refugio y asilo político por discriminación sexual. La Subdirección General de Asilo, Oficina de Asilo y refugio, de la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior de España reconoció a Manuel Antonio Velandia Mora la “condición de refugiado y el derecho de asilo” el pasado 8 de abril.

Velandia llegó a España el 17 de enero de 2007. Su caso de asilo se presentó por medio de la Cruz Roja Española, en San Sebastián con acompañamiento de CEAR Comisión Española de Ayuda al Refugiado en Euskadi y el apoyo de Gehitu (Asociación LGBT del País Vasco). Fue presentado el 22 de febrero de 2007, en la Jefatura superior de la Comisaría Provincial de San Sebastián, Unidad Provincial de Extranjería y Documentación de la Dirección General de la Policía. El 23 de marzo de 2007 se le informó que se había aceptado a trámite el caso y se le entregó el documento NIE (número de identificación de extranjeros), con el que además se le autorizaba a trabajar, pero no se le concedía la posibilidad de salir del país. La resolución de refugio y asilo fue expedida en Madrid el 8 de abril de 2010.

Según ha manifestado Velandia “el asilo que se le ha concedido es una demostración de que en España hay pleno reconocimiento de la diversidad sexual y de que la orientación sexual es un derecho que en Colombia se vulnera a las personas homosexuales, lesbianas y bisexuales”. Afirma Velandia que la homofobia no sólo es cultural sino que además es interiorizada y reforzada en la escuela, la familia y la sociedad en general y que en Colombia la iglesia católica, los partidos de la derecha y los grupos paramilitares han hecho de la homofobia su bandera y una razón para estigmatizar, excluir, separar socialmente, obligar al desplazamiento forzado, amenazar de muerte, asesinar y cometer otros crímenes de odio contra la población LGBT”.

La asociación española DecideT celebra la concesión de asilo a su compañero Manuel Valendia Mora

Josep Fuster Ortuño Coordinador General de Decide-T ha manifestado “Como asociación no podemos estar más de enhorabuena. Manuel Velandia, nuestro compañero y amigo, es algo más que un activista a favor de la igualdad LGTB, para nosotras y nosotros es un punto de referencia, un ejemplo a seguir. Ha logrado mantener durante unos años difíciles la llama del movimiento LGTB Alicantino encendida, es un trabajador incansable en la lucha contra la homofobia, un hombre comprometido con la salud de los segmentos poblacionales más olvidados.”

En la actualidad, Manuel Velandia lidera el área internacional de Decide-T Asociación de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transexuales de Alicante y realiza diversas actividades como defensor de derechos humanos de las personas LGTB. Actualmente, como fotógrafo de la exposición “InVisibles: Naturalezas transgresoras” ha logrado captar la atención de la prensa mundial, gracias al uso de muñecas Barbie transexuales.

“Para nuestra asociación es un orgullo contar con la experiencia y el compromiso de Manuel. Su carácter generoso y abierto ha conseguido abrir las puertas del movimiento asociativo LGTB de nuestra provincia, propiciando el inicio de una nueva etapa en la que la unión de diversos colectivos está enriqueciendo la tarea de la lucha por la igualdad” ha dicho Josep Fuster, quien además agregó “Desde DecideT queremos felicitar a Manuel en este día tan importante, pero no queremos olvidar a tantas y tantos ciudadanos anónimos que siguen a la espera de una respuesta favorable a sus peticiones de asilo por parte de nuestras instituciones. La HOMOFOBIA MATA, es un crimen intolerable y por ello instamos al gobierno central a que promueva con mayor celeridad las peticiones de asilo pendientes así como una actitud más beligerante ante los fragantes abusos a los derechos humanos que sufre el colectivo LGTB en algunos países, tanto cuando se producen de manera institucional como cuando son tolerados por las mismas instituciones”.

Velandia recibió en su caso de refugio y asilo el aval de importantes organizaciones colombianas

El Programa No Gubernamental de Protección a Defensores y Líderes Sociales en Colombia cuyos voceros fueron José Luís Campo Rodicio, Gloria Inés Flórez Scheneider, Ludivia Giraldo y Javier Peña recomendaron al Sr Manuel Velandia su salida inmediata de Colombia, avalaron su decisión de solicitar asilo político y le apoyaron económicamente para su sostenimiento en los tres primeros meses de vida en España. Sobre él, dijeron en su aval “Profesor universitario, investigador social, líder fundador y defensor de los derechos de la población de lesbianas, gay, transexuales, travestis, transgeneristas y bisexuales, grupo social conocido como LGTB, desde el año 2002 viene sufriendo amenazas y atentados contra su vida. Estas amenazas de muerte se intensificaron durante los meses de noviembre y diciembre de 2006 mediante llamadas telefónicas de personas que no se identificaron y manifestaron otras amenazas (…) Como investigador social, Manuel Velandia ha conocido información que involucra a personas pertenecientes a organizaciones paramilitares y de delincuencia”.

Piedad Córdoba Ruiz, Senadora de la República y Delegada ante el Parlamento Latinoamericano avaló el caso, al respecto afirmó “Hemos tenido conocimiento de las graves amenazas que ciernen contra su vida, las cuales le impidieron continuar labores en el país. Estas intimidaciones reiteradas han llegado al punto de haber estallado una granada de fragmentación en el jardín de su casa de habitación en Bogotá. Estos hechos anómalos han sido informados en cada ocasión oportunamente a los organismos de seguridad del Estado cuyos funcionarios le han recomendado salir de Colombia. Según testimonios, las amenazas están basadas en su activismo a favor de los derechos humanos, en especial de la población de lesbianas, gays, bisexuales y trangéneros de la cual el Doctor Velandia Mora es líder desde la década de los setenta. Sus altivas posturas de reproche a los actores irregulares dentro del conflicto interno por el que atraviesa la república, expresadas en sus columnas semanales de prensa, así como sus pronunciamientos como académico y dirigente político, son las razones más visibles para esta persecución”.

Ivonne Wilches M. Coordinadora LGBT de Planeta Paz, avalando el caso, dijo: “En este país, Manuel Velandia representa un baluarte del Movimiento Social y Político LGBT. Es sin duda, por esta razón, que ha sido amenazado y que tuvo que emigrar para salvar la vida, luego de haber sufrido un atentado. No es el primero y desafortunadamente no será el último que se convierte en víctima de la agresión de quienes no toleran que alguien diga la verdad. Manuel ha defendido los Derechos Humanos y los Derechos Sexuales de las minorías LGBT durante muchos años, incluso cuando era casi prohibido reconocerse como Gay”.

Marcela Sánchez Buitrago, Directora de Colombia Diversa, en su aval institucional afirmó “Conocemos el trabajo pionero realizado por Manuel en el campo de los estudios de sexualidad y los derechos de las minorías sexuales en el país desde los años 70, dichos trabajos incluye desde múltiples investigaciones, trabajos docentes y textos escritos y publicados, hasta su participación en numerosas intervenciones en medios de comunicación nacionales e internacionales, pasando por su trabajo político en el partido Liberal Colombiano, su candidatura a la cámara de representantes en el año 2002 y su presencia permanente en los espacios en los que se debate el tema LGBT en el país. A través del trabajo conjunto que realizamos en redes de personas y grupos LGBT en el país, hemos tenido conocimiento de las múltiples denuncias que ha hecho como consecuencia de los atentados y amenazas que ha recibido contra su integridad física y emocional. Así mismo hemos conocido de todas las manifestaciones de solidaridad y apoyo que ha recibido ante las limitaciones que dichas amenazas han implicado para su vida personal y su trabajo como activista”.

El Centro Comunitario LGBT de Bogotá, por intermedio de su Coordinador, Henry Vallejo Vargas, dijo en su aval “Velandia es un activista que ha trabajado por la visibilización y el reconocimiento de las Comunidades LGBT, además es una figura públicamente reconocida, esto debido a su interés en la vida política y social del país. Es una persona de las más altas calidades humanas y un ser valioso, que con sus muchas publicaciones ha hecho un gran aporte intelectual y he generado polémica y discusión en torno al tema de la sexualidad humana y la homosexualidad. A nivel nacional e internacional, es reconocido por su capacidad como investigador de temas sociológicos y humanísticos”.

Manuel Velandia considera que “la vulneración a la población GLBT colombiana va en permanente incremento, a pesar de que también se han generado en este país condiciones legales con relación a los derechos de las parejas del mismo sexo; condiciones que no han logrado cambiar las condiciones culturales y sociales que motivan los crímenes de odio hacia estas personas, esto ha llegado a extremos tales de intolerancia que muchas veces las personas no se sienten cómodas ni siquiera en el simple hecho de expresar públicamente gestos de cariño a la persona amada; situación que en muchos casos sumada a los crímenes de odio motiva su necesidad de pedir asilo”.

Colombia fue catalogada, según ACNUR, como uno de los principales países de origen de refugiados durante el año 2008. Un buen número de esos refugiados son personas homosexuales, lesbianas e incluso transexuales y travestis, pero son pocos quienes han logrado obtener el aquellos países a los que han huido su status de asilado. No siempre las personas pueden demostrar que han sido víctimas, y generalmente no conocen que al salir del país deberían llevar consigo las pruebas de las denuncias de los crímenes de odio de los que han sido objeto. Aun pudiendo probar el caso, no siempre las evidencias parecen ser suficientes e incluso en algunos casos se ha llegado hasta a dudar de la homosexualidad de las personas.

Legislación

La condición y el derecho de asilo le fueron concedidos a Manuel Velandia de conformidad con los artículos 2 (derecho de asilo) y 3 (condición de refugiado) de la Ley de Asilo y con la convención de Ginebra de 1951 sobre el estatuto de los refugiados. La resolución de refugio y asilo fue expedida en Madrid el pasado 8 de abril de 2010 y firmada por Doña María José salido Gómez.

Según la Ley de asilo, “el derecho de asilo es la protección dispensada a los nacionales no comunitarios o a los apátridas a quienes se reconozca la condición de refugiado en los términos definidos en el artículo 3 de esta Ley y en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, hecha en Ginebra el 28 de julio de 1951, y su Protocolo, suscrito en Nueva York el 31 de enero de 1967”.

En esta misma ley “La condición de refugiado se reconoce a toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere regresar a él, y no esté incurso en alguna de las causas de exclusión”.

En los “Motivos de persecución” contemplados en la Ley española de asilo se considera que “el concepto de opiniones políticas comprenderá, en particular, la profesión de opiniones, ideas o creencias sobre un asunto relacionado con los agentes potenciales de persecución y con sus políticas o métodos, independientemente de que el solicitante haya o no obrado de acuerdo con tales opiniones, ideas o creencias; Igualmente se considerará que un grupo constituye un grupo social determinado, si, en particular dicho grupo posee una identidad diferenciada en el país de que se trate por ser percibido como diferente por la sociedad que lo rodea o por el agente o agentes perseguidores. En función de las circunstancias imperantes en el país de origen, se incluye en el concepto de grupo social determinado un grupo basado en una característica común de orientación sexual o identidad sexual, y, o, edad”.

lunes, 29 de marzo de 2010

En Colombia la discriminación por orientación sexual es causa frecuente de casos de asilo

Por Manuel Antonio Velandia Mora

Hoy 27 de marzo de 2010 cumplo tres años de estar en España en el proceso de asilo político y por discriminación por orientación sexual, luego de un atentado con granada contra mi vida y de múltiples amenazas de muerte que incluyeron a mi familia. Algo que me ha sorprendido en los más recientes años, incluyendo los últimos tres vividos en Colombia, es que permanentemente y cada vez en mayor volumen recibo consultas de personas que desean solicitar asilo relacionado con la vulneración de sus derechos como sujetos sexuados, situación que permite concluir fácilmente que la vulneración a la población GLTTTBI colombiana va igualmente en permanente incremento, a pesar de que también se han generado en este país condiciones legales con relación a los derechos de las parejas del mismo sexo; condiciones que no han logrado cambiar las condiciones culturales y sociales que motivan los crímenes de odio hacia estas personas.

Una situación que igualmente me cuestiona y que poco ha ayudado a quienes realmente son líderes de las organizaciones LGBT en Colombia, en su búsqueda del asilo político y por discriminación sexual, es el hecho de que muchas personas que no son homosexuales o lesbianas, han encontrado en la homosexualidad o la lesbianidad una excusa que consideran perfecta para justificar su caso de asilo. Entiendo que la situación económica colombiana es difícil, que la situación política es insoportable para unos cuantos más y que la homosexualidad siga siendo motivo de estigma, discriminación, separación social, amenazas y otras formas del crimen de odio; sin embargo, me cuestiona que personas heterosexuales deseen asumirse como víctimas de una violencia de la que no son objeto ni sujetos.

Otra razón para pedir asilo que ha sido expresada en las consultas se relaciona con el simple hecho de tener un enorme closet del que no se permiten salir -pero que si les posibilita vivir su homogenitalidad a sus anchas-, causa en la que encuentren una razón suficiente para salir del país y pedir asilo. Es claro que la homofobia, que se define como la intolerancia y el desprecio hacia quienes presentan una orientación o identidad diferentes a la heterosexual, es una razón real por la que homosexuales, lesbianas, travestis y transexuales deseen huir de Colombia en donde la discriminación es tan grande que aunque la ley de alguna forma las proteja, las personas GLTTTBI muchas veces no se sienten cómodas ni siquiera en el simple hecho de expresar públicamente gestos de cariño a la persona amada; situación que en muchos casos sumada a la homofobia internalizada motiva su necesidad de pedir asilo.

En el caso de los líderes y lideresas GLTTTBI la situación es mucho más complicada, por cuanto muchos de nosotros somos o hemos sido víctimas directas de acciones de grupos paramilitares y en algunos pocos casos de las acciones de la guerrilla colombiana y en otros, en menor escala, de la violencia familiar y del entorno sociocultural homófobo. Estas formas fe violencia han sido informada en diferentes oportunidades por Naciones Unidas al referirse a la Situación de la población LGBT tal y como se ratifica en el “Informe anual de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia”, documento que fue emitido el pasado 4 de marzo de 2010 y en el que se lee textualmente que “Las amenazas y asesinatos contra sindicalistas, periodistas, personas lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas (LGBT), y contra quienes promueven sus derechos, son motivo de especial preocupación” y se explicita la existencia de “ataques contra la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas (LGBT) aumentaron en ciudades como Bogotá y Medellín”, demostrando además la presencia de otros actores de la violencia.

Según el citado informe “Se han denunciado casos de maltrato cometidos por miembros de la Policía Nacional contra la comunidad LGBT en varias comunas de Medellín (Antioquia)”, e igualmente se recalca que algunas personas han sido “víctimas de agresiones físicas y verbales y amenazas de muerte, por desconocidos. Las personas en Bogotá han recibido un panfleto amenazante proveniente del llamado "Grupo de limpieza social de chapinero, por una sociedad libre de gays”.

La violencia no sólo se manifiesta en las grandes ciudades colombianas, el informe dice textualmente que “Entre febrero y marzo (del 2009) circularon panfletos con amenazas en por lo menos 24 de los 32 departamentos del país. Un formato estándar fue distribuido en poco más de dos semanas, en lugares tan distantes como Armenia, Barranquilla, Bogotá, Chocó, Cúcuta, Medellín y Valle del Cauca. El documento alentaba la mal llamada "limpieza social" contra trabajadores sexuales, homosexuales, drogadictos y personas viviendo con VIH, entre otros. El panfleto textualmente indicaba que "[quien] se encuentre […] después de las 10:00 horas [en la calle] no responderemos", ordenaba "[…] esté más con la familia" y pedía "perdón a la sociedad si caen inocentes".

El asilo es pues la respuesta a las necesidades de muchos. En su acepción más amplia, es aquella garantía de los derechos humanos consistente en la protección que el Estado presta, dentro de su ámbito de soberanía, a los extranjeros que hayan penetrado en su territorio para huir de la persecución política o de las condiciones económicas o medioambientales de su país de origen.

El derecho de asilo tiene una clara conexión con el reconocimiento y garantía de diversos derechos fundamentales, como son el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la participación política, el derecho de asociación, el derecho a la integridad psico-física, el derecho a la libertad ideológica y de pensamiento y el derecho a la seguridad personal, entre otros. La causa fundamental generadora de refugiados es la violación generalizada de los derechos humanos y la violencia política de los gobiernos: detenciones arbitrarias, torturas, "desapariciones", ejecuciones extrajudiciales.

El tema de la discriminación sobre la base de la orientación sexual fue formalmente presentado por primera vez en un foro de la Naciones Unidas durante la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing (1995), por la delegación de Suecia. El más interesante avance en este campo se ha dado en España; en este país se ha promulgado la Ley 12/2009 del 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria. Su Artículo 3º define que la “La condición de refugiado se reconoce a toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere regresar a él, y no esté incurso en alguna de las causas de exclusión”.

En el Artículo 7º de la Ley 12/2009, al valorar los motivos de persecución, se afirma que se tendrán en cuenta a determinados grupos sociales con una característica común como la de orientación sexual o identidad sexual. “Se considerará que un grupo constituye un grupo social determinado, si, en particular, si las personas integrantes de dicho grupo comparten una característica innata o unos antecedentes comunes que no pueden cambiarse, o bien comparten una característica o creencia que resulta tan fundamental para su identidad o conciencia que no se les puede exigir que renuncien a ella, y dicho grupo posee una identidad diferenciada en el país de que se trate por ser percibido como diferente por la sociedad que lo rodea o por el agente o agentes perseguidores. En función de las circunstancias imperantes en el país de origen, se incluye en el concepto de grupo social determinado un grupo basado en una característica común de orientación sexual o identidad sexual”, aclarando que “En ningún caso podrá entenderse como orientación sexual, la realización de conductas tipificadas como delito en el ordenamiento jurídico español”.

Colombia fue catalogado, según ACNUR, como uno de los principales países de origen de refugiados durante el año 2008. Un buen número de esos refugiados son personas homosexuales, lesbianas e incluso transexuales y travestis, pero son pocos quienes han logrado obtener el aquellos países a los que han huido su status de asilado. No siempre las personas pueden demostrar que han sido víctimas, y generalmente no conocen que al salir del país deberían llevar consigo las pruebas de las denuncias de los crímenes de odio de los que han ido objeto. Aun pudiendo probar el caso, no siempre estas pruebas parecen ser suficientes e incluso en algunos casos se ha llegado hasta a dudar de la homosexualidad de las personas, por supuesto que ello también tiene que ver con que aun cuando no son homosexuales, algunos hombres se han hecho pasar como tales con tal de mejorar su calidad de vida y poder quedarse fuera del país.

Mientras que en Colombia no cambie la situación de intolerancia a las minorías sexuales muchas más personas LGT se verán obligadas a salir del país, a buscar el asilo y a encontrarse con una respuesta negativa a una problemática que no solo involucra a loso directamente afectados sino también a su pareja y a su entorno familiar afectivo.

Para más información lea:
http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/5051.pdf
http://www.boe.es/boe/dias/2009/10/31/pdfs/BOE-A-2009-17242.pdf

lunes, 18 de enero de 2010

En ese lugar donde habitan las emociones

Manuel Antonio Velandia Mora
Enero 17 de 2010

Revista Migrante Edición No. 12
http://www.infomigrante.org/revista//index.php?option=com_content&task=view&id=748

Al cumplir tres años de exilio fuera de Colombia, en donde fuera víctima de un atentado y de amenazas de muerte que se ampliaron a su familia, Manuel Velandia quien actualmente solicita asilo político y por discriminación sexual en España, comparte sus reflexiones al respecto.

¡Cómo pasa el tiempo! nos decimos cada vez que se inicia un nuevo año, pero también me lo digo ahora que se cumplen tres años de haber llegado a España. El exilio me ha permitido verme a mí mismo, al país, a los amigos, revisar mis prioridades y los sentidos de mi vida. Creo que aquellos paramilitares que me amenazaban de muerte, que atentaron contra mi vida, nunca se han dado cuenta que me hicieron un favor. No quiero decir que esté de acuerdo con los crímenes de odio, por supuesto que nunca lo haría, sino porque al amenazar mi vida me permitieron dar un mayor sentido a mi existencia y a aquellas cosas, situaciones, actividades y amores que verdaderamente me son importantes.

Siempre fui claro en que lo mejor que me podría pasar era trabajar en aquello que realmente me gusta y gracias a la vida lo sigo logrando. No puedo viajar por el mundo como lo hacia antes pues no puedo salir de España por la situación propia del proceso de asilo, pero coordinar una ONG LGTB y participar de la vida social, cultural y político-sexual española, le ha dado nuevos sentidos a mi existencia.

Claro que esa misma vida en Colombia algunas veces se hace demasiado lejana y otras tantas tan cotidiana, que incluso, algunas personas no muy cercanas ni siquiera se han dado cuenta que escribo desde fuera de Colombia; de todas formas, lo importante es seguir vivo, y cuando digo vivo quiero decir pensando, sintiendo, actuando, expresando mis ideas sobre aquellos temas que me interesan y motivan, ya no con el mismo ímpetu de antes porque ahora soy algo más reflexivo, sino también más contundente en mis opiniones y mucho más directo en mis críticas.

Esa presencia en los espacios y debates que temía perder con el exilio, la he logrado en foros internacionales en los que se han presentado mis ponencias aun cuando no niego que sea muy extraña la posibilidad de hacerme presente virtualmente por medio de la Web; también se han publicado mis artículos en medios a los que antes no tenía acceso e inclusive me han dado un premio de periodismo en salud, en un concurso al que me inscribí, mas por sugerencia e interés de un nuevo amigo que por mi propio interés, ya que me cuesta considerarme periodista.

Soy un estudiante empedernido. Poder dedicarme a estudiar y hacer de este oficio mi labor principal es una maravilla; por supuesto hacer dos doctorados simultáneamente y homologar la sociología cursando algunas asignaturas me ha obligado a encontrarme de frente con los pensadores europeos y con una visión del mundo que me lleva a darme cuenta de la riqueza latinoamericana como también de lo importante que es abrirse a nuevas explicaciones, experiencias y emociones. Son además otras formas de hablar, escribir y argumentar, las que se usan en España; otras maneras de vivir la lengua y con ella comunicar la cotidianidad.

El castellano, la lengua que se supone nos une a los hispanoparlantes y que es el espacio común para establecer la convivencia, se convierte cada día en una posibilidad para recordarte y recordar que sigues siendo un inmigrante, un extraño a la cultura y por ende, a las formas de construir las relaciones y vivir los afectos; porque hasta el lenguaje del amor, ah y de la sexualidad son tan diferentes, que cuando te dejas llevar por las emociones descubres que no estás siendo comprendido y que incluso, has dicho lo que no has querido y terminas sintiendo lo que no querías sentir.

El cuerpo, la caricia y la genitalidad no son universales, no es verdad que haya un idioma universal –el del amor o el del sexo- y que para comunicarte tan sólo sea suficiente callar. Tal vez lo sea para aquellos que no acostumbran acariciar con la palabra, pero cuando hacer el amor o simplemente follar (como dicen los españoles), es parte de la conversación te das cuenta que necesitas de las palabras que la otra persona desea oír, y no precisamente de aquellas que tu estas acostumbrado a comunicar.

La comida es otra barrera cultural. Los sabores, las sazones, los ingredientes, la preparación no son los mismos; son tan locales y culturales que día a día te faltan las comidas caseras, las bebidas y aderezos propios de tu historia. Es tan agradable saborear una de tus frutas que cuando logras conseguirlas, así sea en zumo, con preservativos y colorantes las haces rendir para darte el gusto de sentirte allí, aun cuando no puedas olvidar que estás aquí.

El vestido es otro elemento extraño en la vivencia cultural que tenemos en la relación del cuerpo con nuestro entorno. Cuando no tenemos grandes cambios en el clima, bueno no más allá de los grandes cambios fruto del cambio climático, nuestro ser no se acostumbra fácilmente a las estaciones; tan pronto medio logramos acomodarnos, todo cambia. Cambia el color del cielo, la luz del entorno, la vegetación, la humedad, la temperatura, pero especialmente cambian la forma de vestir, los colores, las texturas y los materiales. Nuestros alegres colores tropicales nos delatan, porque a nosotros nos abruma la monocromía y nos ponen cabizbajos los colores oscuros y es especial vestir en la nada rica gama de los negros. Para nosotros el color no responde a la moda sino al estilo de vida, a la cotidianidad que se teje con fibras naturales y materiales ricos al tacto.

Es otra vida junto a otras personas, pero no por ello una vida menos rica o menos alegre. Son otras alegrías eso sí, pero también alegrías conocidas que se acrecientan cuando puedes tomar un sorbete de guanábana, embadurnarte con el almíbar del mango y transportarte en unos pocos segundos a muchos kilómetros de distancia con solo evocar el almizcle de la pomarrosa o el sabor de la guayaba. Nada como un ajiaco, así sea con papas criollas semi-cocidas y empacadas en embase de vidrio, o como el pan de bono recién hecho luego de media hora de añoranza y recorrido a la tienda del colombiano del amazonas que se dedica a la comida internacional.

Son tres años esperando que el asilo se haga realidad, tres años en que no puedo gozar de los abrazos de todos mis familiares y amigos, tres años construyendo nuevos horizontes, pero también tres años en que me alegra sentirme más vivo que nunca y en especial, más consecuente con migo mismo. Es verdad que aquí no hay amenazas de muerte, que puedo salir a cualquier lugar sin pensar en si puedo salir huyendo o si hay dónde esconderme, pero a pesar de tanta paz espero que pronto sea el día en que la situación política cambie y pueda regresar para seguir construyendo esos mundos de libertad en los que mi grano de arena ayuda a trazar el camino para aquellos y aquellas que vienen detrás nuestro.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Nueva Ley de Asilo en España

Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria.

* Consta de seis Títulos, completados con ocho Disposiciones Adicionales, dos Transitorias, una Derogatoria y cuatro Finales.
* Entrada en vigor EL 20 DE NOVIEMBRE (momento en que se deroga la Ley de 1984)
* Plazo de seis meses para reformar el Reglamento de aplicación de la Ley

Artículo 1. Objeto de la ley.
La presente Ley, de acuerdo con lo previsto en el apartado cuatro del artículo 13 de la Constitución, tiene por objeto establecer los términos en que las personas nacionales de países no comunitarios y las apátridas podrán gozar en España de la protección internacional constituida por el derecho de asilo y la protección subsidiaria, así como el contenido de dicha protección internacional.

Artículo 2. El derecho de asilo.
El derecho de asilo es la protección dispensada a los nacionales no comunitarios o a los apátridas a quienes se reconozca la condición de refugiado en los términos definidos en el artículo 3 de esta Ley y en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, hecha en Ginebra el 28 de julio de 1951, y su Protocolo, suscrito en Nueva York el 31 de enero de 1967.

Artículo 3. La condición de refugiado.
La condición de refugiado se reconoce a toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere regresar a él, y no esté incurso en alguna de las causas de exclusión del artículo 8 o de las causas de denegación o revocación del artículo 9.

Artículo 4. La protección subsidiaria.
El derecho a la protección subsidiaria es el dispensado a las personas de otros países y a los apátridas que, sin reunir los requisitos para obtener el asilo o ser reconocidas como refugiadas, pero respecto de las cuales se den motivos fundados para creer que si regresasen a su país de origen en el caso de los nacionales o, al de su anterior residencia habitual en el caso de los apátridas, se enfrentarían a un riesgo real de sufrir alguno de los daños graves previstos en el artículo 10 de esta Ley, y que no pueden o, a causa de dicho riesgo, no quieren, acogerse a la protección del país de que se trate, siempre que no concurra alguno de los supuestos mencionados en los artículos 11 y 12 de esta Ley.

Artículo 5. Derechos garantizados con el asilo y la protección subsidiaria.
La protección concedida con el derecho de asilo y la protección subsidiaria consiste en la no devolución ni expulsión de las personas a quienes se les haya reconocido, así como en la adopción de las medidas contempladas en el artículo 36 de esta Ley y en las normas que lo desarrollen, en la normativa de la Unión Europea y en los Convenios internacionales ratificados por España.

Artículo 6. Actos de persecución.
1. Los actos en que se basen los fundados temores a ser objeto de persecución en el sentido previsto en el artículo 3 de esta Ley, deberán:
a) ser suficientemente graves por su naturaleza o carácter reiterado como para constituir una violación grave de los derechos fundamentales, en particular los derechos que no puedan ser objeto de excepciones al amparo del apartado segundo del artículo 15 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, o bien
b) ser una acumulación lo suficientemente grave de varias medidas, incluidas las violaciones de derechos humanos, como para afectar a una persona de manera similar a la mencionada en la letra a).
2. Los actos de persecución definidos en el apartado primero podrán revestir, entre otras, las siguientes formas:
a) actos de violencia física o psíquica, incluidos los actos de violencia sexual;
b) medidas legislativas, administrativas, policiales o judiciales que sean discriminatorias en sí mismas o que se apliquen de manera discriminatoria;
c) procesamientos o penas que sean desproporcionados o discriminatorios;
d) denegación de tutela judicial de la que se deriven penas desproporcionadas o discriminatorias;
e) procesamientos o penas por la negativa a prestar servicio militar en un conflicto en el que el cumplimiento de dicho servicio conllevaría delitos o actos comprendidos en las cláusulas de exclusión establecidas en el apartado segundo del artículo 8 de esta Ley;
f) actos de naturaleza sexual que afecten a adultos o a niños.
3. Los actos de persecución definidos en el presente artículo deberán estar relacionados con los motivos mencionados en el artículo siguiente.

Artículo 7. Motivos de persecución.
1. Al valorar los motivos de persecución se tendrán en cuenta los siguientes elementos:
a) el concepto de raza comprenderá, en particular, el color, el origen o la pertenencia a un determinado grupo étnico;
b) el concepto de religión comprenderá, en particular, la profesión de creencias teístas, no teístas y ateas, la participación o la abstención de hacerlo, en cultos formales en privado o en público, ya sea individualmente o en comunidad, así como otros actos o expresiones que comporten una opinión de carácter religioso, o formas de conducta personal o comunitaria basadas en cualquier creencia religiosa u ordenadas por ésta;
c) el concepto de nacionalidad no se limitará a poseer o no la ciudadanía, sino que comprenderá, en particular, la pertenencia a un grupo determinado por su identidad cultural, étnica o lingüística, sus orígenes geográficos o políticos comunes o su relación con la población de otro Estado;
d) el concepto de opiniones políticas comprenderá, en particular, la profesión de opiniones, ideas o creencias sobre un asunto relacionado con los agentes potenciales de persecución y con sus políticas o métodos, independientemente de que el solicitante haya o no obrado de acuerdo con tales opiniones, ideas o creencias;
e) se considerará que un grupo constituye un grupo social determinado, si, en particular:
– las personas integrantes de dicho grupo comparten una característica innata o unos antecedentes comunes que no pueden cambiarse, o bien comparten una característica o creencia que resulta tan fundamental para su identidad o conciencia que no se les puede exigir que renuncien a ella, y
– dicho grupo posee una identidad diferenciada en el país de que se trate por ser percibido como diferente por la sociedad que lo rodea o por el agente o agentes perseguidores.
En función de las circunstancias imperantes en el país de origen, se incluye en el concepto de grupo social determinado un grupo basado en una característica común de orientación sexual o identidad sexual, y, o, edad, sin que estos aspectos por sí solos puedan dar lugar a la aplicación del presente artículo. En ningún caso podrá entenderse como orientación sexual, la realización de conductas tipificadas como delito en el ordenamiento jurídico español.
Asimismo, en función de las circunstancias imperantes en el país de origen, se incluye a las personas que huyen de sus países de origen debido a fundados temores de sufrir persecución por motivos de género y, o, edad, sin que estos aspectos por sí solos puedan dar lugar a la aplicación del presente artículo.
2. En la valoración acerca de si la persona solicitante tiene fundados temores a ser perseguida será indiferente el hecho de que posea realmente la característica racial, religiosa, nacional, social o política que suscita la persecución, a condición de que el agente de persecución se la atribuya.

sábado, 3 de octubre de 2009

Las fronteras también son mentales

Por Manuel Antonio Velandia Mora[1]
España, septiembre 26 de 2009

Más que seres lógicos, somos seres emocionales que actuamos y algunas veces pensamos. Las emociones son supremamente importantes, porque dependiendo si nos movemos en la emoción del amor, del odio o de la indiferencia, las relaciones que establecemos son bien diferentes.

Cuando llegué a España como resultado de un atentado contra mi vida y de amenazas de muerte que se extendieron también a mi familia, lo primero que sentí fue la necesidad de quitar de mi vida el odio, si este existía. Es verdad que me resulta difícil amar a quienes en su falta de amor se atrevieron a lanzar una granada contra mi residencia, pero por lo menos he podido lograr que en muchos momentos de mi vida me sean indiferentes. Ello no quiere decir que me haya hecho menos crítico o menos combativo; es más, me he hecho más radical, aun cuando también he logrado ver las cosas con más tranquilidad y menos vehemencia.

El tiempo pasa y las estaciones cambian tan rápido que aun no me acostumbro a ellas. Dos años y medio en espera es mucho tiempo; este es el tiempo que ha pasado desde el día en que aceptaron en España mi caso de solicitud de asilo político y por discriminación sexual.

La primera disyuntiva fue decidir si vivía en un centro de apoyo para refugiados de la Cruz Roja, junto a otros solicitantes, u optar por vivir sólo, sin esa ayuda, y buscarme mis propios medios. Es difícil pensarme en un espacio compartido con muchas personas, con poca intimidad, comiendo siempre a la misma hora y esperando que todo suceda por decisión de otro. Es mi caso vivir en un refugio luego de haber vivido en mí propio espacio hubiera sido muy difícil, en efecto yo decidí buscarme mi propia subsistencia, a pesar de que mis ahorros se gastaban a una velocidad tres veces mayor a lo que era mi gasto cotidiano en Colombia, bueno la vida es mucho más costosa si pensamos en el precio de las cosas desde nuestra moneda. Es muy difícil empezar a pensar en euros si no los ganas.

Creo que el acierto más importante fue solicitar a la Universidad del País Vasco que me aceptaran como estudiante en el doctorado en psicopedagogía y que me hubieran dado el sí.
Estudiar ha sido una importante decisión, no sólo porque continuaba con parte de la cotidianidad de mi existencia, sino además porque me permitía estar ocupado y olvidarme por momentos de la soledad, el aislamiento y el dolor que me causaba dejar los míos (familia y amigos), mi casa, mis cosas y reducir mi vida a lo que cupo en dos maletas.

No dejé de sentirme triste, aun cuando luego de los primeros meses no lloraba sino cuando alguien me preguntaba sobre las razones para estar viviendo o estudiando en España y tenía que relatar parte de esa dolorosa historia de discriminación que me condujo a tomar la decisión de huir de Colombia.

El momento más triste que recuerdo de mi vida en España sucedió en Bilbao, al ir a CEAR – (Comité Español de ayuda al Refugiado) para solicitar su apoyo para presentar mi caso de asilo político y por discriminación sexual. Ya de por sí la mañana lluviosa me tenía algo cabizbajo cuando encontré en la calle, camino a CEAR, un gato tan negro como Menina, a quien tuve que dejar con mi ex–mi-amor, su padre putativo.

En la sede del Comité estaban haciendo algunas refacciones locativas y se vieron obligados a atenderme en la cocina, un espacio significativo para mí porque años atrás había descubierto que ese era el mejor espacio para dar apoyo emocional a quienes acudían a mí buscando ayuda. La abogada que me atendió con celeridad, respeto, ternura y sobre todo con mucho conocimiento me invitó a tomar café antes de hablar. Tomar café, es una excusa, un rito que es el punto de inicio de toda conversación con un amigo; un rito tan mío y de mi trabajo, que hacía parte del establecimiento del vínculo emocional con las personas a quienes servía en mi actividad profesional. Fue extraño que ella lo hiciera calentando el agua en el microondas, tal y como yo lo hacía; pero fue más extraño aún que lo hiciera en una taza similar a aquellas que compré porque me encantaba su color y su diseño, tazas que debí dejar como muchos otros objetos preciados y significativos por su historia.

Esa mañana lloré como nunca, lloré por la emoción que me generaban las coincidencias, lloré porque contaba con un hombro para hacerlo, lloré porque estaba junto a alguien quien comprendía plenamente mi historia, lloré porque me sentía sólo y aislado, gimoteaba porque mis gatas me hacían falta; pero sobre todo lloraba porque era un momento difícil: en ese instante estaba haciendo plena conciencia de que era un refugiado político, una víctima del paramilitarismo, de la incapacidad de algunos seres humanos para aceptar la unicidad de otros y el derecho que le asiste a Ser.

Intentar conseguir un primer trabajo fue muy difícil, además de que pasó mucho tiempo entre el momento en que me acerqué al INEM (Servicio Público de Empleo Estatal) para tener mi carné de desempleado y hasta cuando conseguí mi primer trabajo. En las entrevistas en el INEM y con la trabajadora social del Ayuntamiento me di cuenta que mi formación profesional no tenía ninguna valides si no estaba homologada[2], que mi experiencia laboral no podía ser certificada en España y que tan sólo podría trabajar, según dicha entidad, en aquello para lo que estaba capacitado, siempre y cuando fuera certificado es este país; mejor dicho, en nada.

Intenté acercarme a las asociaciones LGTB (de Lesbianas, Gay, bisexuales y Transexuales). Mi primer acercamiento fue a Gehitu, una de las asociaciones LGBT de San Sebastián. Ellos se interesaron en mi caso, decidieron apoyarme. Me hice socio. Encontré una organización muy diferente a aquellas que había conocido en otros lugares del mundo. Mi explicación para esa diferencia se centró en el hecho de que al haberse conseguido en España el matrimonio para las personas del mismo sexo, parecía significar que se habían acabado las luchas políticas, sociales y culturales.

Desde mi experiencia como militarte gay, como sociólogo y como político sabía que el cambio de la norma no cambia las conciencias y menos las relaciones sociales, porque se requiere especialmente un cambio cultural y éste es el más lento de todos los cambios. Allí participé de una actividad social y cultural muy activa, incluso hice montañismo con tal de sentirme integrado; eso sí, después de bajar sentado una montaña y sentir morir de pánico en varias oportunidades, lo abandoné pronto porque el miedo a las alturas fue superior a mi deseo de socialización.

Otro momento muy significativo ocurrió el día en que presenté mi caso de asilo acompañado por la Cruz Roja y cobijado por Gehitu. Fui el primer caso de asilo para estas dos organizaciones en San Sebastián, así que conmigo se aprendía el proceso tanto legal como de acompañar emocionalmente; por esa razón tuve como apoyo a una abogada de oficio, para quien mi caso no fue un oficio más. Sentí en ella un interés genuino por conocer mi historia, porque mi relato se ajustara a la realidad, pero también porque yo no le bajara peso a las ideas que exponía. No me había percatado de ello, pero esta mujer me hizo darme cuenta que como alternativa al dolor había preferido el humor y relataba parte de mi historia encontrando en ella momentos lúdicos.

Yo comprendí sus razones, pero también sé que ante las amenazas de muerte pasé de ser una víctima pasiva a ser un escucha activo que reflexionaba con el vulnerador; por otra parte ante tanta violencia decidí bajar el estrés y decidí transformar las manifestaciones de sus crímenes de odio en actos de estética y creatividad. Fue así como inicié el proceso de hacer ramos de flores para adornar mi casa con las que conformaban las coronas mortuorias que me enviaban los agresores, incluso aprendí a disfrutar las estéticas entre “kitsch” y “naif” de las esquelas y sufragios que me enviaban a casa.

Igualmente sé que la abogada tenía razón: si otros no sienten el dolor o la emoción narrada en la historia, es probable que tampoco sientan la importancia que tienen los hechos y hasta que parezcan intrascendentales.

Este día me sorprendió la pregunta de un policía quien me increpó por solicitar asilo proviniendo de un país democrático como es Colombia. Le respondí que si algunos políticos españoles reconocieran quien es nuestro presidente muy seguramente no querrían quedar con él en la misma foto, pero que comprendía que era la diplomacia y la política internacional y por eso mismo sabía que la imagen de la democracia colombiana en el exterior no es la misma que vivimos muchos colombianos y menos la que poseemos quienes hemos sido víctimas, ya sea de la guerrilla, los paramilitares o de algunos agentes del estado que se toman atribuciones que no les han sido concedidas.

Luego se abrir la boca pensé en la necesidad de ser políticamente correcto, pero me tranquilicé pensando que es necesario que se conozca que hay otra Colombia en la que muchos somos víctimas de una guerra en la que no elegimos hacer parte.

La formación fue llenando mi tiempo, pero cuando vino mi primer verano me encontré con la necesidad de buscar una nueva vivienda; vivía en casa de uno de mis maestros en el doctorado. Visité a un colombiano que vivía en un pueblo cerca a Valencia y quien es el primer asilado político y por discriminación sexual es España. Durante dos meses viví en su casa y como pago le ayudé a escribir su historia de su vida como militante del M19, como victima de agentes de la policía y como asilado; su historia particular se unió en muchos momentos a la mía, pues incluso juntos trabajamos apoyando a menores que eran víctimas de la explotación sexual comercial en la zona centro de Bogotá.

No tener que asistir a clases me hizo repensar la idea de estudiar algo relacionado con salud, tema en el que se centraba parte de mi trabajo en los últimos 25 años. Aconsejado por una hermana solicité ser aceptado en el doctorado en Enfermería y cultura del cuidado en la Universidad de Alicante, solicitud que me fue confirmada. Esto supuso un cambio substancial en mi existencia, debía vivir entre Alicante y San Sebastián. Decidí que mi base sería el País Vasco y ser inmigrante interno por algunas temporadas en Alicante.

Me acerqué a DecideT, la Asociación LGBT de Alicante, me ofrecí como voluntario y algunos meses después me hice socio y fui contratado para trabajar en prevención por el poco tiempo en el que se ejecutaba un proyecto con hombres vinculados al trabajo sexual. Por fin me sentí plenamente realizado por estar estudiando y trabajando en los temas que más me apasionan; desde entonces he trabajado en prevención en diferentes proyectos, he hecho investigación en poblaciones vulnerables, he culminado en los dos doctorados los estudios avanzados e incluso obtuve una pequeña beca para poder dedicarme con más tiempo a producir teóricamente. Tengo la sensación de que mi vida retoma en buena parte su rumbo y que puedo hacer lo que yo deseo, lo que más me gusta y percibir un salario por ello.

Mi vida continúa entre Alicante y San Sebastián, entre el estudio y el voluntariado, entre la lectura y la escritura, continúa sin dejar de lado mi lucha política por los derechos de las minorías sexuales en Colombia y otros temas políticos que me convocan.

Me es extraño pensarme inmigrante, pero igualmente sé y siento que lo soy. Me veo como cualquier inmigrante afectado por la multiculturalidad, por la construcción de relaciones interculturales, por las leyes de inmigración, por las relaciones con mis coterráneos que no siempre tienen comportamientos ejemplares, por ser clasificado “latinoamericano” o “colombiano” y por el efecto de las lecturas amañadas sobre la latinoamericanidad o la colombiedad que muchos españoles tienen y que igualmente es alimentada por los medios, y por los propios colombianos y latinoamericanos.

Por supuesto vivo legalmente en España, puedo hacerlo durante el tiempo en que está en trámite mi asilo y además tengo un permiso para trabajar. La situación económica en el mundo no es la más boyante, pero las dificultades económica se viven aquí o en cualquier otro lugar del mundo.

Ser un inmigrante tiene algunas ventajas; en mi caso, por ejemplo, la posibilidad de hablar con la familia con más asiduidad de lo que lo hacía estando en mi país, otra es que la distancia se convierte en una ocasión para saber quiénes son verdaderamente tus amigos/as, y para construir nuevos vínculos afectivos, nuevos espacios de lealtad y complicidad; es también una oportunidad para conocer el mundo, otras culturas, otras maneras de vivir el cuerpo, las relaciones sociales y de lealtad, otras historias políticas, de pobreza, de discriminación y de desarrollo personal y social.

El aprendizaje más importante en esta nueva vida ha sido darme cuenta que las barreras mentales no apoyan mucho la convivencia con otras personas, la aceptación de otras culturas, el reconocimiento de otras maneras de emocionarse frente al mundo, tener otras explicaciones y experienciar otras vivencias.

He aprendido que esas barreras pueden derribarse en cuanto comprendemos que la gran mayoría de las veces ellos y ellas no actúan en contra mío, sino desde sus propias necesidades, posibilidades y expectativas, y que generalmente sus explicaciones son tan válidas como las mías. Sé que aun cuando parezca que estamos en la otra orilla, en verdad estamos del mismo lado, porque no logramos darnos cuenta que todos estamos frente a un mismo lago. He asimilado que el acuerdo es posible, especialmente cuando logro darme cuenta que en el fondo de toda disidencia también hay algunos elementos en común. No siempre es fácil, no siempre es posible, pero es maravilloso darse cuenta que a pesar de tanta diferencia e incluso de tanta indiferencia la convivencia solidaria y democrática puede ser una realidad.

Lo que no he podido aceptar en que algunos violentos sigan considerando que “tapar la boca con tierra” o desaparecer las personas es una forma de conciliar la contradicción. Me es difícil asumir que algunas personas no puedan aceptar que otras y otros vivan, expliquen o se emocionen ante la realidad de una manera diferente a esa que ellos consideran el “deber ser”, la verdad absoluta o la única respuesta posible.

[1] Manuel Antonio Velandia Mora es Sociólogo, Filósofo, doctorando en Enfermería y cultura del cuidado y en psicopedagogía. Actualmente se desempeña como Coordinador General de La Asociación DecideT y realiza un programa de prevención del Sida y las ITS con trabajadoras sexuales transexuales y travestis.
[2] El proceso de homologación es algo demorado, pasó año y medio entre el momento en que entregué todos los documentos exigidos y la resolución que me informaba que debería cursar tres asignaturas, que equivalen a cinco cursos, que actualmente tomo.

martes, 1 de septiembre de 2009

Autobiografia: El proceso de Manuel Velandia para hacerse marica o Una historia en primera persona del Movimiento homosexual colombiano

Manuel Antonio Velandia Mora España
junio de 2008
Este documento es el Anexo Nº 1 del Estudio autobiográfico descriptivo que explicita la experiencia-comprensión del proceso de transformación personal y social del autor, en el Movimiento Homosexual Colombiano, ubicándola en el contexto de cambio cultural y social de dicho país, con el fin de indicar-inferir cierta estructura que permita actuar educativamente. Realizado para obtener el Diploma de Estudios Avanzados.
Doctorado en Intervención Psicopedagógica.
Universidad del País Vasco, UPV, España.
Otorgado el 27 de marzo de 2009

Para acceder al texto completo de la autobiografia: http://manuelvelandiaautobiografiayarticulos.blogspot.com/2008/12/autobiografia-el-proceso-de-manuel.html

Nota bibliográfica: Todos los documentos que aquí se citan se hallan en el blog http://manuelvelandiaautobiografiayarticulos.blogspot.com

jueves, 30 de abril de 2009

Del vacío a la incongruencia: políticas de migración en Colombia

Por Manuel Velandia Mora[1], [2]
investigadormanuelvelandia@gmail.com

En la presentación del Foro internacional: “La migración en Colombia: un reto para el siglo XXI”, celebrado en Bogotá en julio de 2007, se afirmó que el fenómeno de las migraciones puede ser estudiado desde diferentes puntos de vista: por un lado, puede entenderse como el libre movimiento de personas, bienes y capital, en sociedades concebidas como estructuras abiertas, en que las personas tienen el derecho de tomar distintas decisiones con la legitimidad de construir sus propios proyectos de vida. Por el otro, como un acto casi forzoso, derivado en gran parte de la falta de oportunidades y la urgencia de satisfacer necesidades básicas como la salud, la educación, el trabajo y la seguridad, muchas veces proveídos ineficientemente por parte del Estado.

Es precisamente desde esta segunda perspectiva en la que escribe el presente artículo, en el que se reflexiona sobre los intentos colombianos por construir una política de migración. Los ejemplos que se utilizan se relacionan con la situación española y/o con la Unión Europea, pero debe comprenderse que en las últimas décadas tanto la migración a otros países, como la migración interna tienen raíces comunes en Colombia.

La migración ha sido un fenómeno universal y permanente. Con excepción de la inmigración española y la introducción de negros africanos durante los siglos XVI a XVIII, el territorio colombiano no ha sido receptor de grandes corrientes migratorias procedentes de Europa o de otros continentes.[3] En septiembre de 2007, se conocía que 3,3 millones de colombianos vivían en el exterior, de los cuales el 51,4% son mujeres.

Uno de los países que más población colombiana recibe es España, razón por la cual el tema migratorio ocupa la atención de las agendas públicas de ambos países. Tal vez el fenómeno más importante de las migraciones internas después de la llamada colonización antioqueña de finales del siglo XIX, la de quienes buscaban mejores condiciones de vida a comienzos del siglo XX y la de los emigrados de la “violencia colombiana” de los años cincuenta y sesenta del siglo XX, lo constituye, en los últimos años, el éxodo de “un país que huye” de los ejércitos en conflicto[4].

Los principales grupos señalados como promotores del desplazamiento forzado interno en Colombia, son los “esmeralderos, grupos de autodefensa, guerrilla, milicias populares, narcotráfico, organismos del Estado (DAS, Policía, Fuerzas Militares) paramilitares y terratenientes”[5]. El desplazamiento forzado interno es una de las manifestaciones de esta crisis, quizá la de mayor gravedad, no sólo por la magnitud que reviste (cerca de 2 millones de personas en 15 años) sino por el tipo de rupturas sociales, políticas y culturales que genera; por los interrogantes profundos que plantea sobre el sentido histórico y futuro de la nación colombiana y por la tendencia a la fragmentación social que conlleva.[6]

La política migratoria internacional colombiana tiene dos vertientes importantes para su construcción, por un lado la situación nacional, que demuestra un continuo y exponencial crecimiento de la migración, y por otro, la presión surgida por las políticas internacionales, que se endurecen en la medida en que crece la crisis económica mundial y específicamente, la situación de desempleo, y por consiguiente, las condiciones cualitativas y cuantitativas de los migrantes y las condiciones sociales, políticas y culturales que de ello se derivan para las fuerzas migrantes laborales.

Al incrementarse la crisis se disminuye el interés en salir del país tras mejores perspectivas económicas y de trabajo, pero se mantiene la tasa de quienes buscan satisfacer necesidades como la educación y la salud. En el caso de la seguridad, la inmigración en Colombia ha crecido constantemente y de manera exponencial con el actual gobierno.

La situación legal de la migración nacional y trasnacional en Colombia

Colombia ha sido en términos relativos, uno de los países suramericanos que menos promoción le dio al tema de la inmigración, durante la década de los 50, 60 y 70. En la década de los noventa, se inicia con una clara tendencia a la apertura y consolidación de las relaciones internacionales, cambiando la hipótesis del conflicto por el de la cooperación y la integración de países en bloques... La Constitución Política de Colombia, recoge esta tendencia y resalta el espíritu integracionista de la política exterior colombiana, buscando la complementación económica con el fin de optimizar la utilización y movilidad de los factores de producción, de alcanzar escalas productivas eficientes y estimular las inversiones encaminadas a un intensivo aprovechamiento de los mercados y de la capacidad competitiva en las corrientes de intercambio regional y mundial[7].

Para comprender qué sucede actualmente en el fenómeno de la migración a otros países debe recordarse que en Colombia se crea por el Decreto 1239 de 2003, la Comisión Nacional Intersectorial de Migración, como un órgano para la coordinación y orientación en la ejecución de la política migratoria del país. Que en los objetivos de la “Política Exterior Colombiana 2006-2010” se contempla la necesidad de diseñar una Política Integral de Migraciones. De tal manera que en el “Plan de Desarrollo 2006- 2010” se afirma que “el fortalecimiento de la política estatal migratoria constituye un elemento determinante como factor de desarrollo, por lo que es necesario potenciar en sus efectos positivos tanto en sus países de origen como en los de destino”, y que en el “Documento Visión Colombia 2019”, Capitulo 6, titulado “Diseñar una Política Exterior acorde a un mundo en transformación”, se ha contemplado como una de sus metas “Reforzar los vínculos con los colombianos en el exterior y favorecer sus aportes al desarrollo de la Nación”.

Política sin diagnóstico
Hacer una política de migración requiere una serie de conocimientos previos, que se deben basar en estudios realizados desde disciplinas como la economía, la politología, la filosofía, la antropología, la etnografía, la sociología, la educación y la historia. La principal falencia diagnóstica para hacer una política es que Colombia no re-conoce con profundidad la gravedad de la causa principal de la migración, de la que se derivan muchas otras; mucho menos conoce sus características y efectos. Colombia se halla en un conflicto interno, una guerra que ha incrementado los niveles de pobreza absoluta, que ha desvirtuado el uso del producto interno bruto y que ha destinado su uso al armamentismo, al pago de un ejército de delatores, y desestimado la función de la educación y de la salud publica.

Desde otro punto de vista, se considera que “La política antinarcóticos basada en la represión de los cultivos ilícitos lleva a nuevas formas de movilidad de estas economías y sus secuelas sociales hacia otros territorios de la región Andina, comprometiendo de paso la reserva ambiental multinacional del Amazonas.”[8] Sin el reconocimiento y diagnóstico, no se puede solucionar uno de los grandes problemas de base y mucho menos pensar en alternativas, pues estas se fortalecen con la validación de los planteamientos básicos de los derechos humanos, y el reconocimiento de las diferencias y las diversidades, principios de toda política incluyente, democrática y solidaria.

Frente al desplazamiento forzado en Colombia se han creado políticas que parecería que no viene al caso analizar en este escrito; sin embargo, los mismos argumentos de base que configuran la problemática del desplazamiento internacional son las que originan el desplazamiento interno y sus soluciones, pues en muchos casos los dos tipos de migraciones se imbrican como sucede en los desplazamientos forzados fronterizos.

La política que se traza actualmente en Colombia sobre migración tiene una serie de falencias que pretendo dar a conocer a continuidad.

Política sin objetivos
Una política de migración debe estar perfectamente encaminada a cumplir un objetivo concreto. La lectura de los documentos marco del “Programa Colombia nos une”, arriba citados, demuestra que no hay metas claramente definidas como tampoco un “norte” político claro.

Política sin principios éticos
Hacer una política de migración requiere de unos principios éticos, y sin el reconocimiento de la permanente vulneración de los derechos humanos e incluso de los derechos sexuales, al interior del país, es imposible construir una política interna coherente con la realidad nacional.

Política basada en el sentido común
La más sobresaliente de las falsas creencias que se fundamentan en el “sentido común” se relaciona con el nivel de formación de los migrantes colombianos. Se considera que el nivel educativo de los colombianos sobresale del de los demás inmigrantes latinoamericanos. Es evidente que sobresale no porque sea superior, sino porque los migrantes de otros países, especialmente del Área Andina, tienden a tener niveles educativos formales de formación más bajos. Sin embargo, este plus no determina que tengan acceso a trabajos de mayor rango, en especial porque no hay políticas claras de homologación internacional de títulos universitarios. A lo anterior debe sumarse que el desconocimiento de otras lenguas es una barrera infranqueable para muchos de los migrantes.

Otra falsa creencia tiene que ver con la “facilidad para integrar productivamente a la mano de obra” por medio de convenio de flujos de trabajadores migrantes, cabe destacar que, por ejemplo, la migración hacia España está relacionada con la agricultura (trabajo estacional) y la construcción, dos actividades actualmente en crisis, con efectos negativos especialmente para los migrantes. Estos, cuando luego de concluir su contrato, deciden quedarse entran en procesos de ilegalidad, por cuanto su traslado obedece a permisos temporales, situación que los conduce a trabajos a destajo, con baja remuneración.

Una última falsa creencia, entre las muchas que quedan por analizar, sería la del flujo de capitales y su incidencia en la economía nacional. Aun cuando es verdad que las remesas se venían incrementando, eso tan sólo es verdad para épocas pasadas, actualmente las personas cada vez menos pueden aportar capital a sus familias en Colombia y cuando lo hacen a pesar de la situación real económica y laboral en la que viven en los países a los que han migrado, se ven obligados a desarrollar trabajos de bajo nivel y de reconocimiento social y económico, actividades que muchas veces consideran denigrantes, y que realmente los son, porque en algunos casos deben recurrir a la prostitución y/o actividades ilegales, que afectan además su situación emocional, autoestima, auto y heterovaloración, y de paso terminan minando las relaciones familiares.

La situación del empleo
Veamos un caso sobre la situación de empleo. Los servicios públicos de empleo españoles alcanzaron a finales de marzo de 2009 la barrera de los 3,6 millones de personas sin trabajo. A finales de 2008, con relación a inmigrantes, en el sector de la construcción se registraron 70.701 desocupados (el 13,60%), en el Sector de servicios, 46.471 (2,69%) y en el Sector de la industria 27.725 (7,45%). El aumento del desempleo ha obligado a los nacionales españoles a aceptar empleos en los que realizan tareas que tradicionalmente no querían realizar y que eran dadas a los inmigrantes, como son los casos del campo y la construcción. Este ultimo uno de los sectores mas afectados por la actual crisis económica española provocando que un gran volumen de extranjeros se encuentre en paro (40% de nuevos parados). La Secretaria General de Empleo en España, Maravillas Rojo, afirmó que “el año 2009 será muy difícil, en la medida en que seguirá creciendo el desempleo, como consecuencia de la caída de la actividad productiva y del consumo". En lo que va corrido del año 2009 esta predicción se ha cumplido, superando los índices proyectados.

Interrelación, interafectación e interdependencia
Analizando sistemicamente la situación de la migración, puede decirse que el incremento en el número de inmigrantes es tan solo la emergencia, es decir el resultado de la interrelación, interafectación e interdependencia de una gran cantidad de situaciones que es necesario tener en cuenta, no solo a nivel interno, sino también a nivel internacional, especialmente en aquellos países a donde suelen desplazarse en mayor volumen, los colombianos.

Un aspecto determinante es la imposibilidad que tienen los países de cubrir la mano de obra necesaria, pues ello los hace atractivos para los migrantes como fuente de empleo. Mientras que la fecundidad continúe en descenso y la esperanza de vida en aumento, Europa se encontrará en primera línea del proceso de envejecimiento de la población a nivel mundial. Durante los últimos decenios, las tasas de fecundidad en Europa han descendido hasta una media de 1,4 hijos por mujer en edad de procrear. La población de 60 años o más representa hoy el 20 % de la población en Europa y, de aquí al año 2050, esta cifra llegará probablemente a alcanzar el 33 %.[9] En la medida que la población envejece se requiere de mano de obra y en consecuencia de migrantes que desarrollan aquellas actividades productivas que los mayores no pueden ejecutar.

Aunque las políticas de migración en la Unión Europea son la competencia primordial de los Estados Miembro, la Unión tiene un importante rol que jugar ya que fija el marco general. La UE, por ejemplo, ha sido criticada recientemente por la "Directiva de Retorno", que establece reglas comunes de deportación de inmigrantes irregulares. Además, los países que se encuentran en las fronteras de la Unión, como Italia, quieren compartir sus responsabilidades con otros Estados Miembro. Allí existe además la necesidad de encontrar una solución común, dice Kacim Kellal del Ministerio francés de Migración e Identidad Nacional.[10] La Unión Europea debería reconocer la importancia de la migración ya que los trabajadores migrantes ayudan a mejorar su funcionamiento y cada vez mas tendrá que reconocer tener necesidad de ellos.[11]

Las condiciones económicas que pueden tener los migrantes, determinan el bienestar y calidad de vida que estos pueden obtener, pero también las que esperan para sus familiares que permanecen en Colombia. La situación de la economía mundial ha cambiado las perspectivas para los inmigrantes y han planteado la contradicción entre las necesidades reales y la posibilidad de que inmigrantes europeos, provenientes de países que hace algunos años ingresaban como ilegales, puedan entrar actualmente de manera legal cambia las perspectivas para los latinoamericanos, en especial cuando se han creado recientemente políticas que favorecen la repatriación de inmigrantes.

En la zona del euro, los salarios y sueldos aumentaron en un 3,7% en el año hasta el primer trimestre de 2008. El Consejo de Ministros de España aprobó un importe del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para el año 2009, que se ha fijado finalmente en 624 euros mensuales (1.872.000 pesos), lo que supone un incremento del 4% respecto a la establecida en 2008. En Colombia el salario mínimo para el 2009 quedó en $497.000 pesos, sin embargo, la inflación para los colombianos de estrato bajo fue de 8,99%, según el DANE. Las personas cuando emigran siempre tienen la idea de que obtendrán un trabajo, pero no tienen en cuenta que mientras no tengan un permiso de trabajo tendrán que laborar como ilegales y hacerlo con salario inferior, si a ello suman los cambios que se han generado con la crisis económica comprenderían, que en el momento actual las posibilidades de obtener un trabajo son cada vez menores. Por otra parte, el autor ha observado que las personas viven en condiciones de hacinamiento y con baja calidad de vida, especialmente por los costos de vida, pero especialmente porque prefieren sacrificar su bienestar en beneficio de la calidad de vida familiar, ya que son concientes de que cualquier aporte económico que logren preveer a su familia se multiplica por tres en Colombia.

Otro aspecto preocupante para quienes viven fuera de su país, incluso en países en los que se habla el castellano, es la interculturalidad. En España se hablan lenguas diferentes al español (Valenciano, Catalán, Euskera, Gallego y Aragonés); en las diferentes comunidades esos idiomas son igualmente oficiales, en tal sentido, para ciertos trabajos se requieren mínimos conocimientos de ellos. La falta de su dominio hace menos competitivas a las personas en empleos que las ponen en relación directa con el cliente. Pero la lengua no es siempre lo más determinante en la multiculturalidad, la manera como se vive en el cotidiano, la dieta alimentaria, el sentido del humor y cosas tan sencillas como hablar sobre sí de manera positiva (que se considera prepotencia) se vuelven barreras cotidianas difíciles de sobrepasar, que sin embargo determinan las posibilidades de construir relaciones interpersonales y que terminan siendo la razón por la que muchas personas deciden regresar a su país.

En la mayoría de países europeos el reconocimiento de los saberes se dificulta, mientras no haya habido homologación de títulos, se considera que la persona tiene un nivel escolar primario; la homologación de títulos puede demorar entre uno y dos años y generalmente implica tomar algunos cursos adicionales para alcanzar el titulo español. A ello debe agregarse que es difícil demostrar la experiencia laboral cuando no se ha oficializado un documento con el cual ello pueda comprobarse. Sin embargo también he observado que en aquellas situaciones en las que se desempeña una profesión de la cual hay una necesidad demostrada, por ejemplo profesionales de la medicina, la enfermería y la informática (sistemas), las personas logran ubicarse en mejores condiciones, especialmente si son contratados en el país de origen.

Falencias en la construcción de la política
Mientras en Colombia no se logre en las políticas de migración el reconocimiento de los anteriores aspectos, que son tan solo algunos de los que minan la posibilidad laboral, será imposible que las personas accedan a trabajos que no sean de bajo rango económico.

Tal y como ha sucedido siempre en otras temas, las políticas de migración de los países tercermundistas dependerán de la economía, de la necesidad de mano de obra barata y de las decisiones que sobre el tema se toman en el club de los países ricos.

La discusión de las políticas en Colombia debe alimentarse de lo que sucede en el resto del mundo, pero igualmente debe acompañarse de equipos interdisciplinarios e interinstitucionales de trabajo en los que participen las ONG de inmigrantes y migrantes, de Derechos Humanos, las que se orientan a situaciones derivadas de la migración ilegal, como también las conformadas por víctimas del conflicto armado, de la trata de personas.

Debe investigarse etnográficamente a los migrantes que han regresado por decisión propia y aquellos que fueron obligados a hacerlo; aquellos que optaron por quedarse y se vieron obligados a quedarse de manera ilegal o lo hicieron legalmente; los asilados políticos y por otras formas de violencia, como la sexual, ya que su conocimiento, experiencia y emoción son un aporte fundamental para hacer una política útil a los ciudadanos. Sólo con un estudio exhaustivo de la realidad y con el reconocimiento pleno de los orígenes reales de la migración, por ejemplo de que Colombia está en un conflicto interno, podrá el país aproximarse a la construcción de una política efectiva y congruente con las necesidades reales de los y las colombianos/as.

La participación de la sociedad civil
Velandia (2005) considera que la realización de los derechos, ya sea porque existe el riego de que estos se vulneren o porque ya han sido vulnerados, implica llevar a cabo acciones institucionales y poner en marcha mecanismos de protección que hagan posible la eficacia material de dichos derechos; es decir, su cumplimento efectivo y no sólo respuestas simbólicas que “ofrecen alternativas” que nunca se llevan a la práctica. Lograr acciones institucionales orientadas a la realización de derechos de las personas se hace posible en la medida en que cumplimos un “ciclo de política pública”. Se entiende que la política pública es la resultante del proceso que articula la participación y el diálogo de todos los actores involucrados con respecto al tema que la convoca; éste se considera prioritario por ser un problema entendido como socialmente relevante, luego de un análisis claro y realista sobre lo que existe y lo que al respecto es apropiado, en cuanto a la satisfacción de necesidades de la comunidad directa e indirectamente afectada.[12]

Velandia considera en el citado texto, que las políticas públicas se diseñan y construyen desde y con las personas, en un territorio determinado y con las posibilidades para de dar una respuesta efectiva a un problema determinado. Dicha respuesta puede o no es ser definitiva, pero posibilita la revisión o el diseño e implantación de acciones conjuntas con otras entidades públicas y privadas que cooperan en la búsqueda de alternativas.

Las condiciones en las que se desarrolla una política pública, según Velandia, deben estar dadas de acuerdo con las necesidades propias y particulares de cada población; es decir, desde un enfoque diferencial y de equidad. Comprendiendo que no es solamente la atención post emergencia –cuando ya se ha emigrado-, sino que parte desde generar las condiciones básicas para la realización de los derechos como fundamento de cualquier tipo de acción afirmativa. El fin del restablecimiento es intentar compensar las inequidades producto de la falla estatal en el deber de protección; en consecuencia, las acciones de este orden abarcan todo el ciclo de la política pública, diseño (que incluye el diagnóstico), desarrollo, implementación, seguimiento y evaluación.

Sin embargo, cuando el estado “investiga” suele relativizarse el diagnóstico a las necesidades del Estado, de ahí la importancia de crear y fortalecer un mecanismo de participación democrático e incluyente con la participación de todos los actores sociales, que le de vida a la política migratoria en todos sus campos, idea propuesta entre otros por la Fundación Esperanza. Los diagnósticos y las propuestas para el diseño deben construir consensos que se validen a través de iniciativas legislativas y del ejecutivo, capaces de dar respuesta al problema de la migración. Ya que “la sociedad civil ha estado ausente de la formulación de los planes y programas en temas migratorios, a pesar de contar con una valiosa experiencia en este sentido… Capitalizar la experiencia de las organizaciones en general y en particular de la sociedad civil permitiría además, contar con el valor agregado de estas organizaciones, por la confianza que pueden significar para los beneficiarios de los servicios, porque en ellas pueden buscar la representación de su voz, y por la acción complementaria y en algunos casos subsidiaria de la acción del Estado”.[13]

A principios del 2008 se conformó en Colombia la Plataforma Social Migratoria HERMES que agrupa a 17 organizaciones sociales, académicas, religiosas, sindicales, más un núcleo de personas vinculadas al tema migratorio, creando las bases para fomentar el dialogo político- social sobre el hecho migratorio y para liderar desde la sociedad civil iniciativas políticas que contribuyan a garantizar los derechos humanos, y el bienestar de nuestros migrantes y sus familias.

El peso de la sociedad civil debe ser tenido en cuenta si realmente se desea dar una respuesta integral a la problemática de las migraciones. Un ejemplo de la actividad desarrollada ha sido el documento suscrito por más de dos mil organizaciones sociales del mundo, rechazando abiertamente la Directiva del Retorno aprobada por el Parlamento Europeo, durante el Tercer Foro Social de las Migraciones, celebrado en España del 11 al 14 de septiembre de 2007.[14] En el Tercer Foro Social por las Migraciones que se llevó a cabo en la región de Rivas Vaciamadrid (España), los representantes de la sociedad civil expresaron su preocupación por la constante vulneración de derechos a los y las migrantes, especialmente en los países del Norte, además de exigir la voluntad política de todos los gobiernos para mejorar sus condiciones.

[1] Lo expuesto en este artículo es entera responsabilidad del autor, y no de la Fundación ESPERANZA. El usuario fue invitado a escribir en la edición de la Revista Migrante Nº7, por parte del comité editorial
[2] Velandia Mora, Manuel Antonio. Sociólogo, Master en Educación, DEA en Psicopedagogía.
[3] http://alhim.revues.org/index522.html
[4] Codhes –Unicef, Un país que huye. Desplazamiento y violencia en una nación fragmentada, Bogotá, 1999.
[5] Jaime Andrés Erazo et alter, “Diversas causas y costos del desplazamiento: ¿Quién los compensa?” Banco Mundial, Informe 2001, p.12.
[6] “Esta Guerra no es Nuestra”: Niños y desplazamiento forzado en Colombia, Codhes – Unicef, Bogotá, 2000 p.9.
[7] Palacio Betancourt, Diego (2007). Ministerio de Protección Social de Colombia. La política migratoria colombiana. http://www.icpcolombia.org/archivos/publicaciones/diego_palacio_discurso.pdf
[8] Codhes Informa. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Bogotá 7 de diciembre, 2000, No. 34, p.3-4.
[9] Asamblea Parlamentaria Europea. Retos de la política social en las sociedades europeas que envejecen. En: http://www.imsersomayores.csic.es/documentos/documentos/consejoeuropa-rec1591-01.pdf
[10] http://www.radio18-12.net/es/story/2008/12/union_europea_politicas_migracion
[11] Caroline Ausserer para Radio 1812. http://www.radio18-12.net/es/audio/2008/12/critica_politicas_migracion_europeas
[12] Velandia Mora, Manuel Antonio (2005). El trabajo en equipo y las políticas públicas: ruta para la garantía de derechos. En: Módulo 5. Parcela 3. La expedición se construye en Equipo. Bogotá: OIM/ Proyecto Fondo Mundial Colombia; Bogotá.
[13] Gómez Diez, Oscar (2008). Del olvido a la inclusión: Elementos para una política pública migratoria desde un enfoque de derechos Humanos. En: Revista Diálogos Migrantes Nº 1. www.revistadelmigrante.org
[14] Declaración del Tercer Foro Mundial de las Migraciones. En: Revista Diálogos Migrantes Nº 1. www.revistadelmigrante.org