sábado, 23 de febrero de 2008

¿Qué debo hacer para buscar el asilo?

Una pregunta frecuente que se hacen las personas que buscan asilo es ¿Cuáles son los procesos que sigue una persona que desea solicitar el asilo?

Mi trámite se inició en Colombia, en Bogotá con el apoyo del Programa No Gubernamental de Protección a Defensores de Derechos Humanos (PNGPDDH). A ellos acudí para pedir apoyo emocional en el momento en que las amenazas de muerte se intensificaron. Algunas de las personas que allí laboran conocían previamente de mi trabajo en sexualidad, prevención del sida y derechos humanos, también sobre el atentado perpetrado en contra de mi vida y de las amenazas de muerte que recibía y que últimamente se ampliaron contra la vida de los miembros de mi familia.

Ellos fueron muy claros al aconsejarme sobre la necesidad de preparar y traer conmigo la documentación necesaria, me recalcaron lo importante que es, al intentar solicitar el asilo político, documentar muy bien el caso; es decir, se requiere tener copias de las denuncias que se han hecho sobre las amenazas, atentados u otras formas de violencia ante las diferentes autoridades colombianas: fiscalía, procuraduría, policía, defensoría del pueblo, DAS, etc. También apoya soportarse en recortes de prensa, artículos en Internet, imágenes de televisión que demuestren tu trabajo y el riesgo que corres o has corrido.

Si algunas organizaciones trabajando en nuestras áreas de interés pueden demostrar nuestro trabajo político/sexual, debemos pedir que avalen nuestro caso, las instituciones no sólo deben resaltar tus cualidades como ser humano, sino especialmente tu liderazgo, tu trabajo y el riesgo que tienes o has tenido para tu vida. Yo recibí cartas de Planeta Paz, Colombia diversa, Programa No Gubernamental de Protección a Defensores de Derechos Humanos (PNGPDDH), la senadora Piedad Córdoba, el Partido Liberal Colombiano.

En general, cuando te presentan frente a las autoridades competentes, te piden que los documentos que aportas al caso sean originales. Las cartas de apoyo deben estar dirigidas a la persona encargada del asilo en el país que te acogerá, en mi caso fueron enviadas al Subdirector Adjunto de Asilo, Dirección General de Política Interior, Pradillo, 40 – 28002, Madrid, España.
Algo que nunca se me dijo en Colombia, es que el primer país que pisas (no en un transito de un vuelo aéreo) sino porque te quedas por un tiempo en una ciudad, es aquel en el que debes pedir el asilo. Así que es mucho más seguro si se puede conseguir un tiquete aéreo directo al destino que escojas para el asilo.

Ya en el país de llegada, debes buscar el apoyo de alguna Organización No Gubernamental –ONG-, que conozca sobre el tema y pueda apoyarte. Yo lo hice con CEAR la Comisión española de ayuda al refugiado (tiene sedes en diferentes ciudades españolas), la Cruz Roja y una asociación LGTB, Gehitu, en San Sebastián.

Una vez presentas tu caso a tramite, acompañado por el/la abogado/a de la ONG te dan un tiempo para permanecer en el país mientras aceptan tu caso a trámite, que no quiere decir que necesariamente te concedan el asilo.

Al ser aceptado el caso te dan un documento (tarjeta amarilla) que te permite permanecer en el país por seis meses, si el tramite aun no ha sido resuelto, dicho documento debe renovarse, generalmente lo hacen por seis meses mas. Esto puedo ocurrir incluso una tercera vez. Si el caso no es resuelto a tu favor las ONG, que te acompañan pueden solicitar que tu caso se revise.
El estado te ofrece durante los primeros meses de trámite un refugio donde vivir en el que satisfacen tus necesidades básicas. Posteriormente, al darte tu tarjeta te dan un permiso que te permite trabajar para tu auto sostenimiento. Las ONG te apoyarán para encontrar un trabajo o para que recibas la formación para poder hacerlo.

Si tienes títulos universitarios o un diploma de bachiller debes traer los originales apostillados, para que puedas hacer los trámites de homologación, pues sin dicho proceso no puedes demostrar tu nivel de formación.

Las actividades en las que puedes laborar son generalmente aquellas que requieren un bajo nivel de formación y los salarios te permiten vivir cubriendo tus necesidades esenciales.
Yo logré ser aceptado en una universidad y me encuentro estudiando para lograr tener un titulo universitario que me respalde en la solicitud de trabajo.

jueves, 17 de enero de 2008

Construirse una nueva vida

El 17 de enero de 2007 llegué a España buscando el asilo político y por discriminación sexual; venía con muchas tristezas, algunas prendas de vestir, libros, mi portátil, la cámara fotográfica y las esperanzas a la altura del piso.

En los días antes de partir de Bogotá, soñaba que estaría en cualquier ciudad, viviendo en la calle y pidiendo limosna, pero el hecho de que mi caso de asilo hubiera sido admitido a trámite, 29 días después de que fuera presentada la solicitud, me permitió obtener un documento de identificación (tarjeta amarilla), que además me autoriza a trabajar, tarjeta que ya me ha sido renovada por seis meses más, luego de que se cumplieran los seis meses de expedida. Esta tarjeta amarilla me permite identificarme en el país con un NIE Numero de identificación, no sé si la “E” corresponde a extranjero o a española.

Mi interés no era estudiar pero al sentirme desocupado, día tras día, rumiando la ira contra los que me amenazaron de muerte y me obligaron a desplazarme, decidí que no podría permitir que el odio y el dolor me invadieran y que debería hacer hasta lo imposible por recuperar mi vida; ya que no lograron “taparme la boca con tierra”, como me dijo uno de los que me llamaban para amenazarme, tampoco permitiría que acabaran con mis intereses, metas, ilusiones, amores, relaciones, proyectos…

Pronto pude ingresar a la universidad e iniciar un doctorado en psicopedagogía, en estos días he dado comienzo a uno más, en enfermería y cultura de los cuidados. Unos días después aun me sentía destrozado por mis perdidas y tomé fuerzas para hacer ganas de presentarme en Gehitu, una ONG LGTB, y hacerme socio. Después, al tener que desplazarme por algunos días a otra ciudad, me acerqué a Decide-T, otra organización con similares características, me hice socio, fui contratado para realizar un proyecto preventivo en sida y terminé el año siendo su coordinador general.

No puedo quejarme. Creo que cada cual se construye su propio mundo y que a pesar de lo adverso de las circunstancias logré salir a flote, aprender a nadar y alcanzar la otra orilla. Por supuesto no tengo la vida cómoda que tenía en Colombia, estoy lejos de mi familia y de muchos otros seres que amo, me he perdido los debates sobre los derechos civiles de las parejas del mismo sexo o la política publica LGBT de Bogotá, pero no por ello he dejado de participar o de conmoverme con la situación de los secuestrados.

No me arrepiento de lo que he dicho, lo sigo haciendo y no me he callado; creo que es hora de la inviolencia y de sobrepasar la no-violencia. La diferencia está en no poner la otra mejilla sino en hacerse un sujeto activo en contra de la violencia, en denunciar cada vez que nos sea posible cualquier forma de vulneración a los derechos humanos, en hacer lo imposible para que se conozca, no porque las victimas sean LGTB sino porque no podemos permitir que en ningún país del mundo existan ciudadanos de segunda categoría.

Un aprendizaje grande es asumir que se puede ser feliz viviendo con lo esencial; por supuesto que todos queremos cada vez más comodidades, pero el consumismo no es la mejor alternativa cuando los espacios son pequeños y la vida nos resulta bastante más costosa. Le he encontrado mas gusto a los pequeños detalles, me ha sido difícil entender que hablo un castellano diferente, que incluso las palabras tienen significados y usos distintos, me disfruto la lectura de la prensa, que en general es gratuita y no pierdo la oportunidad para leer en la red los periódicos y revistas nacionales o ver las transmisiones en directo de los canales colombianos.

Ahora produzco radio para inmigrantes que pertenecen a las minorías sexuales en lanuestrafm.es y para latinos en agmagazineradio.com.ar he comprobado que no soy el único colombiano, ni mucho menos el único latino excluido por sus posiciones políticas y su orientación sexual. Que somos muchos inmigrantes de todas las regiones del mundo, quienes estamos fuera de nuestros lugares de origen porque huimos de esas y otras formas de violencia.

Los intolerantes ya sean paramilitares, guerrilleros, terroristas, cristianos, agentes del estado, gobernantes, vecinos e incluso familiares, abundan en todo el mundo; nuestras vidas igualmente están siendo amenazadas por cabezas rapadas o por xenófobos, pero vivo en un país en el que el respeto por los derechos humanos y los derechos sexuales, es un modelo a seguir en cualquier estado que se diga democrático.

Aquí he encontrado nuevos afectos, reforzado algunos de los que ya tenía en Colombia, reencontrado con viejos amigos en Europa, aprendido sobre diferentes niveles del amor y comprobado quiénes son realmente los y las que me aman.

Existen dificultades comunicativas, es verdad, no solo por la tecnología, sino además porque los seres humanos somos algo complicados y solemos creer que siempre tenemos la verdad, pero también he ratificado que no siempre hay que llenarse de palabras para decir que amamos o necesitar de la cercanía para gozar un abrazo, así que puede ser a la distancia.

Confío en que algún día podremos encontrarnos nuevamente, no porque ellos tengan que salir del país a la fuerza, sino porque nuestros conciudadanos y gobernantes lograran entender que hay maneras menos violentas de construir la paz.

jueves, 3 de enero de 2008

Caso de Asilo Manuel Antonio Velandia Mora

Mi caso de asilo se presentó por medio de la Cruz Roja Española, San Sebastián con acompañamiento de CEAR Comisión Española de Ayuda al Refugiado en Euskadi y el apoyo de Gehitu (Asociación LGBT del País Vasco). Fue presentado a las 10 horas del 22 de febrero de 2007, en la Jefatura superior de la Comisaría Provincial de San Sebastián, Unidad Provincial de Extranjería y Documentación de la Dirección General de la Policía.

Allí a las 10:40 AM, se hizo la Diligencia de información de derechos y deberes, con su respectivo documento que firmé, al igual que lo hice con el documento de Diligencia de asistencia solicitada, que fue de una abogada de turno, de oficio y la entrega de un folleto informativo. Entrego mi pasaporte colombiano, del que me entregan una copia compulsada, además también entrego copia de los documentos originales en apoyo a las declaraciones consistentes en denuncias presentadas en organismos estatales y respuestas a los mismos:
27.02 a la Fiscalía;
08.07.02 Ministerio interior, dirección general para los derechos humanos;
11.07.02 Policía Metropolitana Bogotá Pol. judicial-Sigin Mebog;
14.08.02 Dirección operativa;
26.08.02 Policía nacional Metropolitana Bogotá;
08.10.02 Ministerio publico Defensoría del pueblo;
08.10.03 Ministerio publico Defensoría del pueblo;
09.09.02 Ministerio interior, dirección general para los derechos humanos;
30.05.02 Ministerio publico Defensoría del pueblo;
21,12.06 Ministerio interior y de justicia;
Tres cartas de asociaciones sociales colombianas que describen y acreditan el riesgo para mi vida;
Publicación en Revista nacional (Carrusel de El Tiempo) que hablan de mi situación, durante la entrevista recibo llamada telefónica de amenazas, lo cual queda acreditado por la periodista.
Articulo de Internet BBC.mundo.com
Varios artículos de mi autoría publicados en Revista Semana
En Internet aparece multitud de información sobre la evolución militancia y cooperación de las distintas asociaciones nacionales y partido a los que pertenezco, informaciones que son accesibles con solo buscar mi nombre en un “buscador de Internet” acompaña una muestra de ello.
Informes de CEAR Comisión Española de Ayuda al Refugiado en Euskadi
Gehitu
Cruza Roja
Informo que no tengo intención futura de retornar a Colombia, mientras no cambie la situación respecto a mi seguridad y los derechos fundamentales. Por miedo a represalias y otros posibles atentados contra mi vida.
Que no deseo continuar mi viaje porque en España se respetan los derechos fundamentales y los principios y libertades que yo defiendo, porque aquí me siento seguro y sin temor por mi vida y además por el idioma.
Los motivos de entrada en España son seguridad personal, capacidad para seguir luchando por los derechos y libertades, porque siento que aquí hay libertad de expresión y democracia, por afinidad cultural y del idioma.

Abogada: Mercedes Calvo Serrulla Nº Colegiado 3267. Teléfonos 9434700848 y 943471973.
El entrevistador fue Ramón Hidalgo Redondo Policía B.P.E.D.

El 23 de marzo de 2007 se me entregó el NIE, documento que además me autorizaba a trabajar, hecho que llamó la atención de CEAR y de la Cruz Roja porque tradicionalmente ese primer documento se entrega en promedio hasta seis meses después de solicitar el trámite de asilo y a mi me fue entregado un mes después de hecha la solicitud, con una característica adicional y era que ya incluía permiso de trabajo.

Este documento tenía una validez de seis meses, a su vencimiento solicité una reposición del mismo y se me entregó uno nuevo, igualmente con permiso de trabajo y con caducidad del 27 de marzo de 2008.

Velandia recibió el asilo el 07/04/2010

sábado, 8 de diciembre de 2007

Nuevos miedos, viejos dolores.

Las normas legales frente a los homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales vienen cambiando en los diferentes países del mundo, por supuesto aun en algunos hasta el presidente jura que no hay homosexuales; en otros en cambio, como en España, se ha avanzado no solo hasta el matrimonio sino que temas como la equidad de géneros están superados.

El hecho de que cambie la norma no quiere decir que cambie la sociedad, para ello se requieren ciertos cambios culturales y estos requieren mucho más tiempo. Lo que ha pasado con Zerolo, el líder homosexual del Partido Socialista Español, en una muestra de la intolerancia en la que se convive en un país desarrollado y altamente tolerante como es España.

Solemos pensar que la discriminación y las manifestaciones de intolerancia solo les suceden a otros, pero casi nunca comprendemos que cuando hay fuego en la casa del vecino, las chispas del incendio pueden llegar a nuestro hogar.No hay presente sin pasado, toda nueva historia se construye sobre los cimientos de historias antes vividas; todo aprendizaje tiene como fundamento lo sabido, los nuevos temores salen de las cenizas de temores precedidos; una noticia leída a la carrera, la desazón surgida con una información previamente leída o escuchada…

Hoy, por ejemplo, he leído en el diario que Alicante es una de las ciudades mas violentas de España, que el 30 por ciento de las personas ha sufrido alguna forma de violencia en lo que va corrido de este año.

Hace unos días, en la televisión, se reportaba el asesinado de un joven por parte de otro joven, cabeza rapada, pro-nazi. En el informe se mostraba que entre las personas a quienes persiguen estos grupos de jóvenes, están los inmigrantes y los homosexuales. Mis temores se acrecientan cuando pienso: inmigrante y homosexual.

Ya no son solo los siempre visibles como los paramilitares o la iglesia en Colombia; los grupos de derecha como la gente del PRO, partido de Mauricio Macri, quien ganó la alcaldía de Buenos Aires; puede ser también cualquier joven en una calle de Madrid, Buenos Aires o de cualquier lugar del mundo.

Hace unos días estuve en un evento del Ministerio de Sanidad, en Madrid; el tema era inmigrantes y sida. Ese día en la mañana, yendo al instituto donde se desarrollaba el programa, debí caminar por una calle; estaba solitaria, oscuro todavía, y sentí mucho miedo; no un temor como el que se experimenta por ejemplo con la amenazas de muerte, cuando me las hacían a mi o cuando fueron contra mi familia, o el pánico que sentí al salir a la puerta de mi casa, en Bogotá, luego de que oyera y sintiera los efectos de la explosión de una granada que lanzaron para perpetrar un atentado en contra mi vida; ese susto que sentí cuando salí, pensando en que iba a auxiliar a otras personas, y un policía de antiexplosivos llega justo, en ese momento, a la puerta de mi casa y me dice: “éntrense que el atentado es contra usted”.

Fue el temor de sentirse perseguido, de mirar con desconfianza a las personas que caminaban a lo lejos; un pánico que no tiene como fuente a un sujeto con nombre concreto, a una organización especifica, es frente a cualquier desconocido que transita por la vía.

Una pesadumbre similar a la que hace algunos momentos experimenté, cuando levanté la vista del libro que estaba leyendo y justo en la silla diagonal a mi asiento, había sentado un joven, leyendo un libro que tenía en su carátula el símbolo de los nazis. Esa cruz esvástica me produjo una comezón, algo que sentí que recorrió toda mi espalda, un corrientazo.

Muchas ideas vinieron en ese momento a mi mente. Pensé en huir, pero sabía que estaba en un tren que iba a una buena velocidad; pensé en que los trenes tienen cámaras de video y que las cámaras estaban captando lo que allí sucedía, que en el tren había muchas mas personas; pero en ese momento me di cuenta de que en la bolsa en que llevaba mi portátil también estaba bordada la bandera con la que nos identificamos los homosexuales, la bandera del arco iris.

Intenté calmarme, respirar profundo. No podía saltar del tren en movimiento, no había tampoco en este muchacho ninguna reacción que me dijera que deseaba atacarme, tal vez ni se había percatado que yo estaba allí o del símbolo que había en mi morral.

Estábamos a unos pocos pasos, pero ni siquiera me atrevía mirarlo, nuevamente. De reojo pude darme cuente que guardó su libro, cerró sus ojos y cruzó sus brazos.

Respiré algo mas tranquilo, pero no pude seguir leyendo; pensé en hacer catarsis, en ventilar mi mente; relajé mis músculos y me dispuse a sacar mi cuaderno, mi pluma, y a escribir unas notas. Escribí este texto que ahora estoy leyendo.

Ahora que he terminado de leer lo que he escrito, también ha cambiado mi ritmo cardiaco, mi respiración; sé que ese chico no está aquí, que lo que pasó es solo un recuerdo, pero también sé que en mi historia, está el dolor producido por aquellos que creen que su manera de ver el mundo, es la única manera de explicarlo y de vivirlo.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Inmigrante, refugiado, asilado y sujeto sexuado

Cuando se sale del país de origen, no se piensa en que se será un inmigrante, sin embargo al llegar a un nuevo país existen dos posibilidades de ser clasificado: si eres rico, y/o te hospedas en un hotel entonces eres turista, de otra forma serás inmigrante.

Cuando se me ha llamado inmigrante, siento que quien hace la referencia elabora una construcción particular que se basa en sus propios prejuicios y estereotipos, a partir de lo que considera para sí mismo con relación al otro (yo), es su historia y cultura.

En evidente que la persona sabe que no todos los inmigrantes somos iguales, pero nos organiza bajo esta misma denominación; que a su vez es la categoría desde la cual se relaciona o no con migo y como persona; dándome, cuando ha logrado vincularme de afectiva, estudiantil o laboralmente, un trato que siempre ha sido desigual con la forma como trata a los nativos.

Para quien llega a un país, se le dificulta contextualizarse con relación a la forma como se establecen las relaciones, se vive la cultura, los desarrollos políticos, económicos y jurídicos del país visitado; pero quien se relaciona con el visitante, igualmente desconoce dicha contextualización.

La persona nativa, en especial si uno se halla residiendo en un país considerado desarrollado suele imaginar que la cultura del otro en menos desarrollada. La cultura propia, de quien se relaciona conmigo, no solo es la cultura dominante, sino además el patrón de medida cultural y el “deber ser” cultural. Las personas utiliza conceptos tales como “bajo nivel cultural” para valorar aquellos aspectos que consideran que no están a la par de su patrón de medida.

Desde este “deber ser”, con relación a la formación formal, académicamente hablando, se considera que la del nativo es de un mayor y mejor nivel; cuando no es que se asume que los inmigrantes, por provenir de países pobres, entonces somos iletrados, incultos o con un abajo nivel de escolaridad. Suele pensarse que cultura y formación académica son sinónimas.

Se tiende a pensar que todos los inmigrantes viajamos por cuestiones económicas y poco se profundiza sobre cuáles son las razones causantes de la inmigración. En el caso en que se conoce la causa del viaje, se asume que el poco conocimiento que se tiene sobre las condiciones sociopolíticas, económicas y de derechos sexuales de mi país, son información suficiente para explicar mi trayectoria.

Creo que esto radica en el hecho de que en el momento en que haya un interés mayor, se me está reconociendo como un auténtico otro y en dicho caso estoy siendo asumido persona. Como tal, ya no se me ve, asume y entiende como un problema.

Cuando he sido identificado persona, como un autentico otro, situaciones como la situación laboral, legal, de salud, educación o promoción social pasan a ser de la incumbencia del interlocutor.

De todas formas cuando se aspira a laborar en un trabajo que requiere un nivel de formación mas levada que el “normal” las personas me han hecho entender, no muy explícitamente, que dicho trabajo debería ser para un español. En evidente que se considera que los trabajos que deberíamos desempeñar los inmigrantes son aquellos que los nativos no desean o aquellos para los cuales no hay personas adecuadamente formadas para su desempeño en este país.

En la medida que se profundizan las relaciones, por ejemplo, he notado que la diferencia cultural tiene un peso importante en la inserción social, ya que no solo por mi caso sino por el de otras personas, he observado que quienes intentan transplantarnos a la nueva cultura, no lo logran; sin embargo, con el paso del tiempo, se va sucediendo en nosotros un proceso de interculturalidad, en el que tanto nosotros como quienes comparten, asumimos elementos propios de la otra cultura.

He notado que, la cultura no está circunscrita a un territorio, que no es homogénea en mi país, como tampoco lo es en el del nativo. Lo explico asumiendo que nuestra identidad como sujetos sociales, se da a partir de nuestra pertenencia a una sociedad, una cultura, unas relaciones sociales que se suceden en un tiempo y espacio, concretos.

Cada persona tiene sus propios recursos culturales para establecerse en una nueva cultura, recursos que le sirven para comunicarse asertivamente con sus coterráneos pero que a su vez le dificultan la relación con las personas originarias de la sociedad receptora, y así mismo con otros inmigrantes provenientes de terceras culturas. No asumo que exista una conciencia colectiva colombiana, ya que, por ejemplo, mi país tiene múltiples regiones socioeconómicas y políticas con importantes variaciones culturales.

En mi caso particular, en el que ya no solo soy un inmigrante, sino además un refugiado en busca de asilo, las relaciones sociales son aun más diferentes que las de aquellos que no lo solicitan.
Soy refugiado, dado que mi salida se debió a temores fundados en mi posición y opinión políticas y en mi orientación sexual; razones por las que fui perseguido, amenazado y victima de un atentado en contra de mi vida por parte de agentes de grupos paramilitares, razones por las que, además, me encuentro fuera del país, y por las que tampoco puedo regresar al mismo. Actualmente me encuentro en proceso de asilo, es decir, España se encuentra examinando si reúno o no, las condiciones para ser titular del mismo.

El hecho de que mi caso haya sido admitido a trámite, 29 días después de que fue presentada la solicitud, me permitió obtener un documento de identificación (tarjeta amarilla) que además me autoriza a trabajar, tarjeta que ya me ha sido renovada por seis meses mas, luego de que se cumplieran los seis meses de expedida. Esta tarjeta amarilla me permite identificarme en el país con un NIE Numero de identificación extranjero.

Me ha llamado la atención que la tarjeta amarilla es poco conocida, y en especial, que cuando se me solicita un documento de identidad y la presento, las dependientes suelen consultar con sus jefes sobre si es suficiente para identificarme o no. De todas formas nunca se me ha negado ningún servicio por esta causa.

Al intentar abrir una cuenta de ahorros en una institución bancaria la persona que me atendió me pidió copia del pasaporte y aun cuando yo le expliqué que no lo tenía porque me había sido retenido al solicitar el asilo, me dijo que sin este documento no se podía abrir dicha cuenta. El hecho de que yo tuviera en mí poder una copia compulsada del pasaporte, que solicité al comisario de extranjería y documentación, y me fue facilitada al presentar el caso de asilo, me permitió presentarla y obtener así el servicio.

Como homosexual, he notado que el peso de la cultura me permite identificarme con dicha orientación sexual en mi país y que esto me posibilitaba, en Colombia, construir relaciones afectivas, sexuales, genitales y emocionales con otros hombres, pero he observado que las maneras de relacionarse de los hombres homosexuales españoles, son también aprendizajes culturales y que en tal sentido yo no estoy en condiciones plenas para relacionarme como un homosexual de este y en este país. Pareciera ser que el proceso de interculturalidad en este tema es aun más complicado, ya que requiere un grado mayor de intimidad que el que se da en cualquier otra relación de la cotidianidad.

No solo las practicas, partes del cuerpo, formar de mirarse o de relacionarse son particularidades culturales, sino que además por ser el lenguaje de la sexualidad un lenguaje de la intimidad, no se comunica tan fácilmente.

Creo que las maneras como se vives el cuerpo, el sexo, el género, la genitalidad, la orientación sexual y las expresiones comportamentales sexuales, son eminentemente culturales y aun cuando asumo que son móviles, también comprendo que dicha movilidad requiere de la interculturalidad que pudiera darse al intentar construir una relación de pareja. A ello debe sumarse que, para quien además no cumple con los patrones estéticos de la cultura homosexual local, le es mucho mas difícil construir relaciones y que de alguna manera esto debe ser lo que me ha sucedido hasta el momento; igualmente tengo claro que aun cuando esto es una dificultad, cuando de circula en aquellos lugares de encuentro de la población homosexual todo encuentro se hace mas fácil. A pesar de ello, la incertidumbre frente a lo que me depara el futuro parece ser una razón para que no circule y me relacione con otros hombres homosexuales.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Entre la autopermisividad y la heteroposibilidad

Por Manuel Antonio Velandia Mora

Un Estado es totalitario[1] en la medida en que restringe los derechos individuales

“… De una mujer se convencen todos los sabios de Egipto, para prueba de que el sexo no es esencia en lo entendido… …Estudia, arguye y enseña, y es de la Iglesia servicio, que no la quiere ignorante El que racional la hizo… … Vencidos, con ella todos la vida dan al cuchillo: ¡Oh cuánto bien se perdiera si Docta no hubiera sido!”
Villancicos a Santa Catarina de Alejandría. (Fragmento)
Sor Juana Inés de la Cruz

La salud es un de los espacios de las políticas publicas en los que mas discusiones se han dado en torno a los derechos sexuales de las minorías sexuales, desde la aparición de lo que se llamó GRID -Inmuno deficiencia relacionada con los gay- en 1982 y a lo que posteriormente se denominó Sida, la negación al ejercicio particular del cuerpo, de la sexualidad y de la autodeterminación ha sido frecuente.

Veamos dos ejemplos de ello: En New York una de las primeras respuestas a la posibilidad de una epidemia fue cerrar los saunas en los que sus clientes habituales eran hombres homosexuales; en Cuba se crearon sidatorios a los que fueron confinados los hombres homosexuales, sus parejas sexuales y en el caso de personas con una relación estable heterosexual inclusive a su pareja e hijos.

Cabe preguntarse si ese tipo de políticas contribuyó a la prevención o al control de la epidemia. La historia epidemiológica de esos dos estados con tan diferentes posiciones políticas en cuanto a la salud, su asistencia y prevención demuestran que no.

Por qué no, sería la pregunta que surge a continuación. Por que la única manera de acercarse a poblaciones cuya vida sexual se vive de manera clandestina debido a que no hay aceptación social, legal, política ni cultural de ella, es abordándolos justo en esos espacios en los que se vive la clandestinidad.

En Colombia casi al mismo tiempo y bajo la convocatoria de la enfermera Rosanna Alba de Rangel de la Secretaría de Salud de Bogotá se convocó a Manuel Velandia, cuatro años después de que este hubiera iniciado el GAI, Grupo de ayuda e información sobre salud y sexualidad, para apoyar desde su experiencia preventiva a la consolidación de un programa de Sida en Bogotá y en especial para una discusión en el Programa de epidemiología sobre la conveniencia o no de cerrar los bares y demás sitios de encuentro de la población homosexual como parte de una estrategia preventiva.

La respuesta rotunda fue que no y que se hacía conveniente crear un programa conjunto entre GAI y el equipo de salud. Se conformó el primer “Comité Interdisciplinario trabajando para la prevención del sida” en Bogotá y en Colombia.
Su actividad se realizaba en las tardes, los fines de semana, en los bares para homosexuales en Bogota. Fueron largas charlas en las que los seis profesionales, cada uno desde su saber, informaban a los asistentes sobre sus riesgos, la manera de prevenir la infección y las posibilidades asistenciales con las que se contaba en aquel momento. Estas charlas se fueron extendiendo en los siguientes años a estudiantes universitarios, equipo de salud, y carcelarios no solamente en Bogotá, sino además en otras ciudades como Medellín, Cali, Ibagué, Manizales, Bucaramanga.

Por la presión de las Enfermeras Rosanna Alba de Rangel y Esperanza de Monterroso de la Universidad Nacional de Colombia se creó en junio de 1987 el Programa Nacional de Sida, dependiente de la dirección de Epidemiología. Velandia fue invitado por Manuel Guillermo a trabajar en un incipiente Comité de trabajo. Este grupo desarrolló los esbozos de las primeras políticas en el país, siendo las primeras de ellas crear un comité epidemiológico interistitucional e interdisciplinario que dependiera del Programa Nacional; aliarse con los homosexuales, los dueños y los administradores de los lugares de encuentro de esta población por ser este el único espacio de acercamiento posible; y, no exigir la prueba diagnóstica a los turistas que visitan Colombia.

En las discusiones de lo dos decretos sobre sida en Colombia se decidió promover el uso del condón mas que la censura a las poblaciones vulnerables, de ahí que se creara el Consejo Nacional de Sida y los consejos departamentales y municipales, estos deben velar por la aplicación de la política en los diferentes niveles.

Una de sus funciones entonces es promover acciones pero además vigilar y sancionar cuando no se cumpla la norma, en tal sentido se viabiliza el Art. 17 sobre Difusión de Mensajes “…los cuales podrán incluir el uso del condón, la educación en valores y la no discriminación hacia las personas que viven con el VIH y Sida”, y el Art. 24 sobre la Disponibilidad de Condones, en el que se decreta que “…los establecimientos que ofrezcan facilidades para la realización de prácticas sexuales deberán garantizar a sus usuarios la disponibilidad de condones como una medida de prevención”.

Por supuesto cada vez que se busca crear una política publica en la que participe la población GBT, porque a las lesbianas no se les tiene en cuenta, se sigue discutiendo si cerrar los lugares de encuentro tiene sentido como igual se continua argumentando en otros contextos sobre otros temas álgidos en cuanto a los derechos individuales y el ejercicio de la autodeterminación como la aprobación o no de dosis mínimas de substancias psicoactivas o el aborto.

En estas discusiones aparecen posiciones que van desde el extremismo religioso a la total permisividad. Bien dice el dicho popular “ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre”, quiero decir que no solo debe hacerse la exigencia de condones sino que además las organizaciones LGBT y los dueños y administradores de los lugares permisivos a cualquier tipo de encuentro sexual (no solo los no heterosexuales) deben apoyar las estrategias informativas, educativas y preventivas con su discusión, publicación y difusión.

Suele en las políticas públicas dejarse los contenidos de los diversos materiales a miembros del equipo de salud cuyo conocimiento de las poblaciones vulnerables y sus prácticas no les permite hacer un uso apropiado de sus lenguajes, practicas, emociones, experiencias y conocimientos. Olvidando que el diseño, implementación, seguimiento y evaluación de una política pública parte del principio y derecho a la participación.

Velandia[2] precisa que “la participación no consiste exclusivamente en permitir que otros y otras hagan, sino en especial en que se creen los mecanismos para alcanzarla y se logre de manera activa que las personas en la comunidad y en los demás sectores involucrados lo hagan y en consecuencia puedan apoyar la decisión sobre qué, quiénes, para quiénes, cuándo, dónde, cómo, por qué, para qué, con qué recursos, metodologías, herramientas e instrumentos se hace, además sobre las estrategias de seguimiento, evaluación y redirección y la producción de los informes correspondientes”.

La investigación epidemiológica ha aportado importantes contribuciones al reconocimiento de los factores directos de infección del VIH; sin embargo, poco o nada nos dice de los factores sociales, económicos y culturales que influyen en el comportamiento de las personas con respecto al riesgo.

Los modelos culturales como el propuesto por UNESCO/ONUSIDA dan cuenta de que el éxito de una política pública está precisamente en trabajar conjuntamente con aliados de los diferentes sectores entre ellos miembros de la población vulnerables viviendo o no con el VIH. En términos generales, un enfoque cultural del desarrollo debe cumplir dos condiciones, basadas en la definición de la cultura y el desarrollo, que pueden resumirse como sigue:

Velandia (2004) [3] considera que el desarrollo de debe basar en las mentalidades, las tradiciones, las creencias y los sistemas de valores de las personas y grupos sociales en un tiempo, sociedad y cultura determinados, por razones prácticas y éticas, en la medida en que estos factores pueden propiciar los cambios necesarios u obstaculizarlos si no se los reconoce correctamente, ya que forzosamente siempre interferirán con las medidas adoptadas.

Además propone que cuando se intente concertar con las poblaciones vulnerables, se hace necesario movilizar los recursos culturales de las poblaciones en cuestión a fin de obtener su apoyo, mediante la determinación conjunta de las necesidades, las medidas que han de adoptarse, los cambios necesarios en las mentalidades y los comportamientos que se deben transformar para alcanzar un desarrollo humano sostenible endógeno.

Ahora bien cabe interrogarse, por qué la población LGBT es una población vulnerable. Porque los grupos en situación de inferioridad social, cultural y económica son más vulnerables a muchas enfermedades, entre ellas el VIH/sida; en repetidas ocasiones se ha demostrado que las personas de salud frágil son más proclives a desarrollar el sida poco después de haber contraído el virus. En diversos estudios e informes se ha examinado el nivel socioeconómico y otros factores relacionados con el VIH/sida en países con escasos recursos.

Según su sexualidad el grupo más afectado por la epidemia del sida en Colombia es el conformado por los homosexuales y los hombres que tienen sexo con otros hombres HSH[4] ya que este grupo aporta el 51% de los casos. Grupos vulnerables son además los pobres, las mujeres, los jóvenes y las poblaciones en estado de desventaja socioeconómica cuando su marginalidad se cruzada con aspectos culturales como son los denominados “grupos culturalmente desestabilizados”[5].

Las condiciones sociales y económicas y las características culturales deben analizarse a su vez, primero en los distintos niveles de servicio (ejecución, coordinación, asesoría, desarrollo de políticas) y luego como conjuntos entrelazados de causas y efectos; de ahí la importancia de trabajar desde un enfoque que tenga en cuenta tales elementos.

De todas formas de nada sirven las políticas publicas y sus estrategias preventivas así sean muy de modelo cultural cuando se hace vida aquello de que “no hay peor ciego que el que no quiere ver” también es cierto que “cada cual, si le provoca, hace de su culo un candelero”. Dicho menos coloquialmente, al estado le corresponde proveer la información adecuada y cada uno decide como explica, vive y se emociona con su propia vida y sexualidad.

NOTAS AL MARGEN
[1] Losaregímenes e ideologías totalitarias tienen una visión monocrática del poder opuesta a la de las democracias o poliarquías. Se trata de un poder absoluto que alcanza todos los ámbitos y se manifiesta a través de la autoridad ejercida jerárquicamente.
[2] Velandia Mora, Manuel Antonio, Las ong: ¿La cuarta Epidemia del Sida? Fundación Apoyémonos. Mimeografiado. Bogotá. 1996.
[3] Velandia Mora, Manuel Antonio, Secretaria departamental de salud de Santander/ UDES. Colombia, Bogotá, Abril de 2004. Diplomado en Prevención de las ITS/sida y salud sexual y reproductiva. Modulo VI. Comunicación y promoción de la salud sexual y la salud reproductiva
[4] HSH son hombres que tienen sexo con otros hombres y que no de definen a sí mismos como homosexuales o bisexuales sino como heterosexuales.
[5] Son grupos culturalmente desestabilizados los migrantes, entre ellos se destacan las victimas del desplazamiento forzado; las familias desintegradas; los jóvenes en pandillas y otros miembros de subculturas urbanas, es especial los afectados por el consumo de substancias psicoactivas.

jueves, 4 de octubre de 2007

Conflicto

En un mundo en el que todo parece estar bien una gota de violencia no parece cambiar nada, pero es suficiente para darse cuenta que la realidad cambia a pesar de que no logramos ver las líneas imperceptibles del terrorismo.

Estamos tan acostumbrados a la violencia que nos hemos vuelto daltónicos ante el dolor y preferimos matizar la realidad en tonos de blanco antes que permitirnos asumir un papel activo ante el conflicto y la violencia.

La paz como proceso puro no existe, todo equilibrio es germen del desequilibrio. Todo acuerdo es principio de desacuerdo pero no todo asesinato o desplazamiento forzado genera la paz, porque ésta no consiste en anular definitivamente al interlocutor ni el triunfo incuestionable de una tesis sobre otra, sino que la paz está en garantizar que la controversia exista.

Todos parecen estar interesados en un proceso de paz como si con lograrlo todo quedara bien, de un momento para otro; el origen del conflicto es aquello que es necesario transformar.

Preferimos matizar la realidad en tonos de blanco antes de permitirnos asumir un papel activo frente al conflicto y la violencia.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Ayudas a personas amenazadas en sus países por su defensa de los derechos humanos

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes una serie de normas que regulan que España facilite el acogimiento temporal y la salida de su país a los activistas pro Derechos Humanos que estén perseguidos en cualquier país del mundo.

El proceso de ayuda se realizará en la Oficina de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de las informaciones diplomáticas o de organizaciones internacionales acreditadas.

El Real Decreto recoge la financiación del desplazamiento a España, el alojamiento, la manutención y atención sociosanitaria, así como otra serie de ayudas para cubrir las necesidades básicas, siempre que la persona física que las reciba no incurra en ninguna de las prohibiciones recogidas en nuestra Ley General de Subvenciones.

Asuntos Exteriores y de Cooperación

El Consejo de Ministros ha aprobado las normas reguladoras de la concesión directa de ayudas a personas que se vean amenazadas o perseguidas fuera de España por su actividad en defensa de los derechos humanos en sus países de residencia.

La base jurídica fundamental del texto está constituida por el artículo 22.2 de la Ley General de Subvenciones de 2003, que establece, como excepción a la generalidad del procedimiento de concurrencia competitiva para la concesión de ayudas y subvenciones, la posibilidad de concesión directa en aquellos supuestos en los que se acrediten razones de interés público, social, económico o humanitario, u otras debidamente justificadas que dificulten su convocatoria pública.

El Real Decreto tiene por objeto, precisamente, atender a esas circunstancias excepcionales que no permiten la convocatoria pública, teniendo en cuenta la naturaleza y finalidad de las ayudas que regula.

Las actuaciones de atención humanitaria objeto de estas ayudas irán dirigidas a facilitar la salida del país en que residan y su acogimiento temporal en España de aquellas personas, cualquiera que sea su nacionalidad, que deban enfrentarse a las situaciones descritas.

Podrán ser beneficiarios de estas subvenciones las personas físicas de nacionalidad no española que se vean amenazadas o perseguidas, en sus países de residencia habitual, por sus actividades de promoción o defensa de los derechos humanos, siempre que no incurran en ninguna de las prohibiciones para adquirir la condición de beneficio de subvenciones enumeradas en la Ley General de Subvenciones.

Gastos subvencionables

Se considerarán gastos subvencionables a los efectos de este Real Decreto aquellos que respondan a la naturaleza de estas ayudas. En particular, podrán serlo los siguientes:

. Gastos de desplazamiento desde su país de residencia habitual hasta España.

. Alojamiento y manutención en España.
. Atención sociosanitaria y ayudas económicas para la cobertura de necesidades básicas.
. Otros gastos de carácter general necesarios para el desarrollo del programa de ayudas a ciudadanos protegidos o amenazados en el extranjero por su actividad a favor de los derechos humanos.

El procedimiento de otorgamiento de las ayudas se iniciará de oficio por la Oficina de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, a partir de las informaciones que reciba de las misiones diplomáticas de España, de las autoridades competentes de otros Estados, de organizaciones internacionales dedicadas a la promoción o defensa de los derechos humanos, o de cualquier otra entidad pública o privada suficientemente acreditada.

La Oficina de Derechos Humanos realizará las actuaciones que considere oportunas para comprobar la identidad de los afectados, la realidad de su situación de riesgo o amenaza, y la causa de la misma.
Según los informes de organizaciones como Amnistía Internacional (AI), los activistas homosexuales y transexuales se suelen incluir dentro de las campañas de respeto a los Derechos Humanos, especialmente en lugares donde existe persecución legal y acoso a las minorías sexuales. En agosto, por ejemplo, AI publicó un informe sobre la persecución de varios activistas en países como Guatemala o Honduras, y entre ellos incluyó a Donny Reyes, tesorero de la Asociación GBT Arco Iris, de Tegucigalpa.

Vea informe en: http://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/los-activistas-de-derechos-economicos-sociales-y-culturales-corren-un-grave-riesgo-de-sufrir-abusos/
http://www.la-moncloa.es/ConsejodeMinistros/Referencias/_2007/refc20070921.htm#PersonasAmenazadasBlog Dos Manzanas: http://www.dosmanzanas.com/index.php/archives/3579

lunes, 3 de septiembre de 2007

domingo, 2 de septiembre de 2007

En lo profundo de los ojos de los niños

Comparto con orgullo uno de los trabajos en video de una importante directora colombiana: Margarita Carrillo.
http://www.calambur.net/historias/2007/06/save-children.html
Gracias margarita por este maravilloso video y dolorosa contribución a la reflexión.
Que lastima que tanta creatividad de una artista visual tenga que dedicarse a contar el dolor y no las alegrías de los seres humanos.
Hasta cuando los colombianos, los habitantes del mundo seguiremos cerrando los ojos para no ver, para no pensar, para evitar darnos cuenta de la realidad que queremos ignorar.
El dolor de un niño debería ser la fuerza suficiente para levantarnos de nuestros cómodos asientos y obligarnos a actuar, ¿por qué el dolor de millones de niños, niñas y adolescentes aun no logra sacarnos de nuestra habitual comodidad?

Le invito a ver esta produccion realizada para Save the children y otras producciones de la misma autora. http://www.calambur.net/historias/2007/06/save-children.html